Junio 18, 2012.
Desde que llegó a la Casa Blanca con su familia y una maleta llena de proyectos e ilusiones, la popularidad e influencia de Barack Obama no ha hecho más que subir como la espuma.
Pasará la historia por ser el primer presidente de raza negra en llegar a la presidencia de Estados Unidos, pero también por ser uno de los más cercanos, espontáneos y amables. Su imagen pública ha sido, sin duda, uno de sus puntos fuertes y es que no sólo se muestra natural y distendido cuando cumple con su agenda oficial, sino que también en la intimidad, con su esposa Michelle y sus hijas, Malia y Sasha, forman una familia envidiable.
Dicen que hay imágenes que lo dicen todo y con las que sobran las palabras, y, estos días, el matrimonio Obama nos ha regalado algunas para el recuerdo. Michelle acudió al aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York para recibir a su marido con un gran abrazo, un instante que captaron las cámaras de los fotógrafos y que ha vuelto a reflejar que, a pesar del paso de los años, su matrimonio es más estable que nunca y siguen tan enamorados como el primer día.
La primera dama no tendría por qué haber ido a recibir a su marido, ya que hay semanas que hace innumerables viajes, pero quiso hacerlo, quizá por alguna razón que solo ellos saben...
