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Sierra Leona: un paraíso natural en pobreza extrema

Autor: Marina Armida Instagram: @marinaarmida

Sus hermosos paisajes, playas y vida animal contrastan con la gran pobreza y estragos que dejó la guerra civil.

Fotografía por: Marina Armida

¿Qué es lo primero que se me viene a la mente al pensar en Sierra Leona? La película Diamante de Sangre protagonizada por Leonardo DiCaprio, ¿se acuerdan? Brevemente, la película nos expone la guerra por la que atravesó Sierra Leona en 1991 y la explotación a los campesinos para trabajar en las minas de diamantes, y con la venta de estos financiar la guerra civil.

Cuando decidí hacer una parada en este país como parte de mi travesía de #9countries9weeks, tuve mis dudas, que ya que es considerado un país que se ha visto obligado a atravesar muchos conflictos como la explotación de diamantes, el tráfico de esclavos y los conflictos políticos. Son infinitas las historias que se esconden en los rincones de Sierra Leona y son muchos quienes las han querido narrar al mundo.

Desde el avión pude admirar la belleza de sus paisajes, un conjunto de islas y de selvas entrelazadas que hace de Sierra Leona un país con una belleza que no esperaba. Quiero platicarles que de nuevo me encontré en la situación de que todos y todas me miraban con mucha curiosidad en el avión en el que vine a Sierra Leona, de la forma como me veo, es obvio que no vengo de África y mucho menos de Sierra Leona. Me imagino que se preguntan qué hacia yo ahí. La mayoría de los pasajeros vienen a trabajar a Freetown o son de aquí y por supuesto yo ni una ni otra.

La belleza de sus playas me dejó encantada.

Fotografía por: Marina Armida

Tan pronto me bajé del avión, subí a un barco/lancha para llegar a la ciudad: Freetown.

Durante este proyecto he tratado de compartir con ustedes mi impresión de cada uno de los hoteles a los que he llegado, por alguna razón me he encontrado con situaciones y experiencias no antes vividas o por lo menos no hace poco y a las que no estoy acostumbrada. El hotel en Freetown no fue la excepción. 

Durante los 30 días de esta aventura africana nunca había experimentado el baño a jicarazos. Tengo que decirles que el baño a jicarazos requiere no solo de valentía (te congelas), sino también de dominar la técnica, como una clase de arte.

¿Una clase de arte? Quiero explicar esto detalladamente: primero tienes que pedirle al señor de la recepción que si puede calentarte agua, calientan el agua y suben unas jarras de metal. Si tuviera una tina de baño elegantísima y alguien que me bañara delicadamente de esta manera me sentiría en el siglo XVIII. Sin duda este no es el caso, es una vil regadera… suben también mas jarras de metal con agua fría y luego en una cubeta van mezclando el agua hasta lograr la temperatura deseada. No puedo negarles que me pareció incomodo pero además es  una experiencia difícil de olvidar. Los países que he tenido la oportunidad de visitar me han brindado múltiples sorpresas y a la vez formas de superar las adversidades.

Los niños en Sierra Leona.

Fotografía por: Marina Armida

La mayoría de visitantes de la capital Freetown, les atraen las minas de diamantes que se encuentran a 4 horas, las carreteras se encuentra en condiciones deplorables debido a que no tienen una buena construcción. Las minas se encuentran rodeadas de militares y al mismo tiempo de muchísima pobreza. Me impactó cómo una ciudad puede ofrecer un producto tan valioso como los diamantes amarillos  (Sierra Leona tiene la reserva más grande de África del oeste en diamantes)  y al mismo tiempo en la compra de éstos se pierde o simplemente se quiere olvidar la explotación y las vidas que se pierden a causa de dicho negocio.

Van a pensar que mi columna también es una reseña de comida, pero sin duda los pescados asados, las langostas, los camarones, los ostiones y los dedos de pescado & papitas (fish & chips) no pueden dejar de probarse. La frescura y el sabor de estos platillos me dejaron atónita, por ejemplo las langostas las pescan y las guardan en una canasta echa de ramas de árbol y una red y las dejan en el mar y cuando alguien quiere una, sale un señor se echa al mar y sacan la caja y puedes escoger tu langosta y las regresan al mar, más fresco que eso ¡¡¡nunca lo había visto!!!

No perdí la oportunidad de subirme al “moto-taxi”, que me fascina, obvio no cuando llueve. El mes de julio es época de lluvias así que no pude aventurarme mucho en este tipo de transporte porque me acabo empapando. Desde luego la “moto-taxi” es una de las experiencias más increíbles por las que he pasado, puesto que se evita mucho tráfico y estás rapidísimo en todos lados, es una forma fácil de moverte en tan compleja ciudad, además de hacerlo como una local.

Los niños en Sierra Leona viven en condiciones de extrema pobreza.

Sin duda #9Countries9weeks es una aventura llena de muchas experiencias y todas ellas se caracterizan por ser completamente distintas. Lo que veo como el común denominador de todas, son los encuentros que me permiten relacionarme con el mundo de distintas maneras. Me defino como una persona que siempre quiere ver el otro lado del panorama, al igual que realidades distintas, no solo el turismo al que la mayoría de las personas están acostumbrados, si no el que me permite ver el mundo con todas sus grandezas y debilidades.

Si ustedes tuvieran la oportunidad de experimentar la vida animal más de cerca ¿lo harían?
Quiero platicarles que por fin cumplí uno de los muchos sueños de ver y convivir con chimpancés en una de las reservas más importantes de Africa que está  en las afueras de Sierra Leona: “El santuario de los chimpancé Tacugama”.

No puedo negarles que no fue fácil, ya que tuve que despertarme muy temprano para llegar a un destino sin dirección: en medio de la selva.

Fue increíble entrar en la selva y comenzar a escuchar el sonido característico de los chimpancés. Como ustedes saben he tenido algunos problemas para comunicarme a lo largo de #9Countries9Weeks y en este caso fue completamente distinto. El reino animal tiene un lenguaje que te hace sentir como una invitada aunque no entendiendo la plática.

Estar en medio de la selva tiene sus riesgos. Tienes que ir muy preparada para superar cualquier percance. Ya sea una tormenta tropical, picaduras de animales, o encuentros inesperados como el que tuve con las culebras. Aunque vas con un guía todo puede suceder... Fue increíble

En la reserva no sólo tuve la oportunidad de ver a chimpancés sino también de ver cómo conviven otros animales.

Después de mi visita a la reserva fui a una playa llamada Tokeh, de nuevo me sorprendió la belleza, ya que que podría pasar por cualquiera de las playas turísticas mas cotizadas del mundo. Lo que más me gustó es que la playa tiene unos contrastes completamente impresionantes y diferentes, además de que las playas son vírgenes.

Imagínense estar en la playa pero al mismo tiempo en la selva. La playa de Tokeh fue uno de los destinos turísticos más importantes en el país, pero debido a la guerra civil, sus visitantes comenzaron a desaparecer, Pude darme cuenta que aún no se han podido recuperar de la crisis que atravesaron. Es muy triste, ya que sin duda es uno de los lugares más espectaculares que he visitado a lo largo de #9Countries9weeks.

Se podría decir que soy muy afortunada ya que durante mi estancia tuve la oportunidad de conocer algunas de las islas. Y digo afortunada por el difícil acceso a ellas; fuera de los locales de la región, son pocos los que tienen esta oportunidad.

Durante mi estadía en Sierra Leona, visité la escuela de Sudán Bay, a donde fui a dejar algunos donativos, obvio me perdí entré las calles completamente desconocidas; son calles que están tapadas en su totalidad por láminas que se unen entre techo y techo de una casa, así que es como entrar a un laberinto donde entre más caminas más te pierdes. No les niego que en ese momento me asusté, estaba en Freetown, en una de las vecindades más marginales de la ciudad en medio de olores, imágenes, gente desconocida que me miraba en desconcierto ya que raramente alguien no local frecuenta esa zona. Mi sentido de sobrevivencia solo me trajo a la mente “por ningún motivo puedes dejarte robar el celular”, en ese momento sólo nos encontrábamos mi celular y yo, y la manera mas rápida para salir de aquella situación era que regresara la señal de internet para poder retomar mi camino con ayuda del GPS .

Pero, ¿qué fue lo que vi al entrar a una zona completamente fuera del mapa y de mi plan? Aún sigo teniendo la imagen de niños bañándose en un río lleno de basura, fue sumamente triste para mí observar cómo los niños se bañaban en un río habitado por puercos. No dejaba de pensar en las condiciones de pobreza extrema en las que viven los habitantes de esta parte de la ciudad. Mi destino era dejar donativos en una escuela y me encontré que en cada rincón se necesitaba ayuda.

Como les he dicho, basta solo con observar y abrir los ojos para darse cuenta de cómo las necesidades básicas de las que aquí carecen son del otro lado del mundo la vida diaria que la mayoría damos por garantizada.

Aquellos objetos que llamamos desperdicios, como las llantas, son del otro lado los juguetes de los niños. Aquello tan placentero como un baño con agua limpia, es lo más escaso y además un lujo en esta zona. En épocas de lluvias las viviendas construidas a base de lata y telas simplemente desaparecen. ¿Habrá un lugar en dónde ellos se sientan en casa? Tristemente les diría que no. Los han tratado de reubicar pero las condiciones son tan extremas que estas personas ahora viven una realidad basada en miserias.

Los contrastes entre sus bellísimos paisajes naturales con la pobreza que se vive en Sierra Leona.

Fotografía por: Marina Armida

Sierra Leona me deja con sentimientos muy encontrados, dentro de las grandes sorpresas que me encontré como: la geografía, la culinaria —la calidad y frescura de los mariscos es increíble—, el mundo animal, sus hermosas playas y selvas… no puedo pasar por alto e inadvertido la gran pobreza y estragos que dejó la guerra civil y que aún se viven hoy.

He tenido la oportunidad de conocer a muchas personas y quiero confesarles que sin duda Freetown se ha convertido en uno de mis destinos turísticos favoritos, hasta la próxima … Sierra Leona.

Mientras escribía esta columna en un café internet, le robaron el teléfono celular a mi acompañante y anfitrión, como pasa en México o en cualquier otra ciudad del mundo… y pensé “No estaba tan lejos de la realidad cuando sentí que chance me podían robar mi celular .”

Al ir a donar a una escuela, descubrí que en cada rincón se necesita ayuda.

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