Personalidades

El premio más polémico de la historia, ¿Bob Dylan se lo merece?

Autor: Alberto Ortega Gurza

Es la única persona que ha ganado el Oscar, el Grammy, el Pulitzer y el Premio Nobel

Muy pocos tienen idea de quiénes han sido los ganadores de los Premios Nobel de la Paz, Literatura, Física, Química, Psicología o Medicina en los últimos años. Sin embargo, todo el mundo sabe que Bob Dylan fue el ganador del Nobel de Literatura, que por cierto, será recordado como el de mayor resonancia mediática. La ceremonia de entrega se lleva a cabo en Suecia el 10 de diciembre; el mismo día en que se cumplen 120 años de la muerte de Alfred Nobel, inventor de la dinamita y creador del premio más prestigioso que existe.

Aquellos que únicamente ubican a Bob Dylan como un músico icónico de la generación de Paul McCartney y Mick Jagger, profirieron críticas negativas, pero quienes conocen su obra poética lo celebraron como un gran acontecimiento.

"“En primer lugar me considero un poeta y en segundo, un músico. Vivo como un poeta y moriré como un poeta”."
Bob Dylan

EL POETA DE POETAS

Tras haber realizado un análisis exhaustivo de su obra, la Academia Sueca concluyó que se le daría el Nobel “Por haber creado nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción americana”. En el comunicado se asentó que “Dylan tiene el estatus de ícono y su obra ha tenido un impacto profundo”. Per Wästberg, un miembro distinguido de la Academia Sueca, afirma que “es el más grande de los poetas vivos”.

Christopher Ricks, profesor de Literatura de la Universidad de Oxford y erudito de la poesía victoriana, quien nominó a Dylan como candidato oficial al Premio Nobel de Literatura cada año desde 1997, asegura que “No hay ninguna persona viva que utilice las palabras mejor que él”. Sara Danius, la secretaria permanente de la Academia, dijo que en la decisión de premiar a Dylan hubo “gran unidad”.

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Por su parte, Gordon Ball, quien es escritor, poeta y profesor en la Universidad de Lexington, afirma que “Desde Kipling no había existido un autor que le otorgara al idioma inglés tantas frases memorables”. Bob fue el primer astro de la música en ser invitado personalmente por el papa Juan Pablo II para actuar en un evento. El artista aceptó la invitación al Congreso Eucarístico Mundial y se presentó ante 250 mil jóvenes en Bolonia, Italia. El papa, su confeso admirador, pronunció un sermón memorable basado en la letra de su canción “Blowin’ In The Wind”, universalmente considerada como un himno a la esperanza.

Fotografía por: Archivo CARAS

El gran poeta y novelista Michael McClure escribió un artículo de portada en la revista Rolling Stone titulado “The Poet’s Poet” (“El poeta de poetas”). A lo largo del texto deja muy claro que Dylan tiene un lugar en el universo de la alta literatura. El día en que se dio el anuncio del premio, el periódico del Vaticano reconoció el “gran talento” de Dylan y calificó su trabajo como “la obra de un verdadero artista que ha influido a generaciones enteras”.

¿POR QUÉ EL NOBEL DE LITERATURA A UN MÚSICO?

El argumento más recurrente entre los que se quejan del nombramiento de Dylan es que no hay justificación para premiar con el Nobel a un músico. Hay críticos –entre ellos Mario Vargas Llosa– que, respondiendo a un análisis reduccionista de la realidad, no comprenden que Bob Dylan no es principalmente un músico, sino un poeta que acompaña su poesía, que es lo sustantivo, con música.

Más claro imposible; la decisión de laurearlo obedeció a la calidad y trascendencia de su obra poética, que él mismo ha enmarcado en sus canciones. Pero aun entre los que lo reconocen como poeta, hay quienes opinan que por el hecho de que sus poemas sean utilizados como letras de canciones, “ni Bob cuenta como poeta, ni la letra cuenta como poesía”.

Eso equivale a decir que la poesía sublime del rey Nezahualcóyotl no tiene valor literario porque era transmitida de viva voz; que La Iliada y La Odisea, los poemas épicos de Homero, que están consideradas como las composiciones más importantes de la antigua Grecia, no tienen la validez de obra literaria por el hecho de que también se difundían oralmente; o que si Shakespeare estuviera vivo no podría aspirar a ganar el Premio Nobel de Literatura debido a que la mayor parte de sus creaciones, incluyendo Hamlet, Macbeth, Otelo o Romeo y Julieta, son obras de teatro creadas para interpretarse sobre un escenario.

Fotografía por: Archivo CARAS

MAGIA CON LAS PALABRAS

Un gran escritor tiene capacidad inusitada para recoger emociones, sentimientos, conceptos, ideas o juicios y transportarlos de la dimensión de lo etéreo a la del lenguaje, donde, mediante la cuidadosa elección de palabras y una articulación excepcional, los verbaliza creando una expresión con cualidades de belleza artística.

Mamihlapinatapai es considerada una de las palabras más difíciles de traducir. Este vocablo, que pertenece al idioma de los indígenas yámanas, verbaliza con precisión algo apenas perceptible. Se refiere a “una mirada compartida entre dos personas, cada una de las cuales ansía que la otra comience algo que ambas desean, pero que ninguna se atreve a iniciar”. Aparece en el libro Guinness de récords como la palabra más concisa que existe.

Este ejemplo que muestra todo lo que puede significar un solo término, ayuda a ilustrar la complejidad del genio literario de Bob Dylan. Según Richard Thomas, catedrático de Harvard y sabio de la lingüística inglesa, quien ha pasado décadas estudiando su obra poética, explica que Dylan elige palabras que al ser pronunciadas en voz alta producen una fonética armoniosa, intensa, dura, sutil, penetrante, seca o suave, dependiendo de la intención del verso. Frecuentemente coloca términos de acepción polivalente para que la frase en cuestión pueda tener más de un significado. Señala que “En ese tipo de particularidades radica la magia y la belleza de sus poemas, ya sean realistas, surrealistas o abstractos”.

TORMENTA DE CONCIENCIA

A principios de los sesenta la juventud estaba forzada a vivir apegada a los viejos cánones del orden establecido y eso la hacía sentir atada de manos, asfixiada. Esa generación estaba ávida de respuestas que le ayudaran a entrar en una nueva dinámica de cambio. Justo entonces apareció Bob Dylan con su torrente de conciencia.

Haciendo uso excepcional del lenguaje, creó poesía para compartir su visión de la realidad y sus puntos de vista acerca de problemas como la desigualdad, la injusticia, el belicismo o la discriminación racial; pero también escribió sobre valores como la libertad.

En “Mr. Tambourine Man” implica que hay que mantenerse centrado en el presente sin mirar atrás; así como comprometerse, cumplir y disfrutar de la vida sin perder la libertad.

Fotografía por: Archivo CARAS

POESÍA ENVUELTA EN MÚSICA

Bob Dylan se autodescribe así: “En primer lugar me considero un poeta y en segundo, un músico. Vivo como un poeta y moriré como un poeta”. Empezó a escribir poemas mucho tiempo antes de aprender a tocar la guitarra y componer canciones y hasta la fecha continúa escribiendo prolíficamente.

¿Y qué ha hecho con sus poemas? Les pone una melodía y los musicaliza. Al ponerles música los convirtió en canciones novedosas que rebasaron los límites establecidos de la música pop. Hasta antes de su llegada, las canciones contenían letras triviales. Pero empleando recursos poético-literarios como el simbolismo y la metáfora, creó canciones con sustancia ideológica; temas de interés común que invitaban a la reflexión, encendían la luz o sacudían la conciencia. Todo esto enredado en el corazón de la música pop por primera vez, provocó un fenómeno sin precedente.

Su mensaje prendió en la juventud, la cautivó y fue adoptado como un nuevo paradigma y motor del cambio.

INFLUENCIA DE ALCANCES INCALCULABLES

El mensaje contenido en su poesía produjo una reacción en cadena que impactó la inteligencia y la vida de millones de jóvenes, incluyendo a John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr, quienes desde la cima del mundo, donde se encontraban, colaboraron con la transformación de la sociedad. Paul McCartney dijo en el documental The Beatles Anthology que “Bob Dylan los influyó tan fuertemente que de no haber sido por él, The Beatles jamás hubiera llegado a ser The Beatles”.

El hecho de que la banda más popular del mundo estuviera en sintonía con Dylan fue equivalente a difundir el mensaje con un megáfono de resonancia planetaria. El fenómeno provocó la destrucción de los cánones del establishment y la juventud alcanzó su sueño de liberarse para poder actuar con base en el uso de una conciencia propia.

Bruce Springsteen, quien en los sesenta era un adolescente más, describe en su autobiografía el impacto que el mensaje de Dylan tuvo en su generación: “Bob Dylan plantó una bandera, escribió las canciones y cantó las letras que fueron esenciales para la supervivencia emocional y espiritual de los jóvenes estadounidenses”.

Así fue como detonó la revolución social del mundo moderno, cuyo saldo fue una redefinición profunda del status quo.

Fotografía por: Archivo CARAS

LA DENUNCIA, SÓLO UNA DE SUS FACETAS

Fue básicamente en su primera etapa cuando impulsó la contracultura con tal furia y eficacia. Desde entonces y hasta el día de hoy, ha abordado muchísimas vertientes. Sus canciones pueden ser sobre historias estremecedoras o divertidas, pero también acerca de la realidad, la esperanza, la búsqueda del yo interno, la espiritualidad y el amor.

SU LIBRO, UNO DE LOS MÁS ACLAMADOS DEL SIGLO XXI

Después de tanto dicho sobre su poesía, Bob Dylan también es autor de libros, un escritor en el sentido más amplio de la palabra. Su autobiografía Chronicles Volume I, publicada en 2004, fue inmensamente aclamada; llegó a ser bestseller nacional en Estados Unidos y permaneció 19 semanas en la lista de esta categoría del The New York Times. Pocos libros del siglo actual han recibido tantas críticas favorables como éste. Bryan Appleyard, del Sunday Times, anotó: “No puedo recordar un libro que me haya hecho más feliz que éste”.

El National Book Critics Circle señala que con esa obra Bob Dylan inventó una nueva manera de utilizar la literatura para retratar la vida, las ideas y los puntos de vista propios. Newsweek asegura que Dylan es la figura cultural más influyente que existe. El Washington Post lo describe como un ensayista genial y un poeta disfrazado de trapecista. El Daily Telegraph señala que este libro es como descubrir los diarios perdidos de Shakespeare y que posiblemente sea la autobiografía más extraordinaria de una leyenda del siglo XX.

“Si alguna vez te has preguntado lo que sucede adentro de la mente de un genio, pues ahí está la respuesta”. The Evening Standard explica que Dylan lleva dentro de sí más literatura verdadera que mil profesores; The New York Daily News califica a Chronicles como un libro fascinante en distintos niveles, empezando por la habilidad extraordinaria que Dylan tiene con las palabras; y The Irish Independent advierte que “Es un mapa indispensable hacia la luz y la oscuridad de nuestra era”.

Fotografía por: Archivo CARAS

ASÍ EMPEZÓ TODO

“Me estaba dirigiendo hacia un futuro luminoso”, escribió en su autobiografía, relatando el día en que abandonó su pueblo a los 19 años para dirigirse a Manhattan con el propósito de convertirse en una leyenda de la música. “Sentía que el destino tenía los ojos puestos en mí y en nadie más”.

El resto es historia conocida: se hace meteóricamente famoso con sus canciones sobre respuestas volando en el viento, tiempos que están cambiando y una fuerte tormenta que caerá. Convertido en héroe del folk y líder de opinión se aburre de tocar solo y se presenta con una banda completa; enchufa una guitarra Fender Stratocaster, redefine la música y a los 25 años es reconocido como ícono artístico, político y cultural.

Este artista enigmático es poeta, compositor, músico, pintor, escultor, escritor, boxeador, padre y abuelo. Pero nadie mejor que él puede abreviar su paso por la vida en unas cuantas palabras: “He estado en la montaña y he estado en  el viento; he estado dentro y fuera de la felicidad. Cené con reyes y se me han ofrecido alas, pero ninguna de estas cosas me impresionó”.

“¡Ya no escribas más poesía! Deja de soñar y haz algo constructivo... consigue un título,” le dijo en 1959 la señora Beatty Zimmerman a su hijo, quien llegaría a ser uno de los más grandes poetas de nuestro tiempo.

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