Abril 16, 2012.
El Rey Juan Carlos de España recibió una avalancha de críticas por realizar un costoso viaje de cacería de elefantes a Botswana mientras su país enfrenta una grave crisis financiera.
Para empeorar las cosas, el accidente en el viaje obligó al monarca de 74 años a someterse a una cirugía.
Los médicos que le atienden informaron hoy que el Rey tendrá que guardar reposo por cerca de 45 días tras una exitosa cirugía de cadera por la fractura que sufrió durante el safari, por lo que no podrá retomar sus funciones como jefe de Estado por más de un mes.
El monarca convalece en un hospital de Madrid. Su hijo, el Príncipe Felipe, de 44 años, fue elegido para suplir temporalmente a su padre, en quien se apoya el Gobierno español para resolver disputas diplomáticas, impulsar el comercio internacional y fungir como el máximo enlace del país.
Por su parte, los diarios españoles publicaron cifras en las que demostraban que los safaris a Botswana cuestan más que el salario que percibe durante todo un año la mayoría de los españoles.
El periódico El País reportó que el costo para planear un viaje de 15 días a Botswana para cazar un elefante por lo general es de 44 mil euros (57 mil 850 dólares), cerca del doble del salario promedio anual en España. Asimismo, El Mundo califica el viaje de "inadecuado", "impropio" e "injustificado".

La pasión del monarca por la caza no es una novedad, a pesar de que en los últimos tiempos al rey se le ve caminar con dificultad tras ser operado en dos años de un nódulo en el pulmón, la rodilla y el tendón de Aquiles. El incidente se suma a una lista negra de acontecimientos recientes, que han dilapidado la imagen de la monarquía española, considerada modélica hace unos años.

