Claudio X. González Laporte homenajeado en la Gala Endeavor 2012

Más allá del empresario exitoso homenajeado en la Gala Endeavor 2012, nos muestra su faceta como padre, esposo y abuelo

Por: María del Mar Barrientos
2012-11-05
Claudio X. González Laporte homenajeado en la Gala Endeavor 2012
Daniel Carrera

Con un sonrisa, entró a la sala de juntas de Kimberly Clark de México, saludando a los fotógrafos como, según nos dice, lo hace con sus nietos (puño con puño). Dispuesto a contestarnos todas nuestras inquietudes, el ingeniero Claudio X. González Laporte, más allá del empresario exitoso homenajeado en la Gala Endeavor 2012, nos muestra su faceta como padre, esposo y abuelo. Es pilar de una familia, que además de unida, tiene un fuerte compromiso por México.

Usted regresa a México en 1956, después de estudiar la carrera de Ingeniería Química en Estados Unidos; ¿por qué entrar a Kimberly Clark de México?

Pues es muy buena tu pregunta; yo tenía afortunadamente varias ofertas de trabajo al terminar mi licenciatura en Stanford, de empresas mucho más grandes y mucho más conocidas, pero ésta era una empresa que me llamó mucho la atención porque apenas estaba empezando en México, acababan de hacer su primera inversión y entonces creí yo que había una buena probabilidad de crecer juntos; tenía un muy buen programa de entrenamiento que me atrajo también y algo muy importante... tenía yo solo 20 años. Entonces dije, pues me la juego unos 5, 6 ó 7 años a ver cómo nos va juntos. Si nos va bien, sigo, si no, pues me cambio. Y afortunadamente me fue muy bien.

Siempre al lado de un hombre hay una gran mujer. Y con esto nos referimos a su esposa, Teresa Guajardo, que se puede decir que también es una gran emprendedora.

Bueno, depende de la acepción de emprendedora, porque obvio ella es la que ha tenido que cargar principalmente con tener a nuestros hijos y estar cerca de ellos, guiarlos, dotarlos de valores, de principios y hacer tareas con ellos, y eso es un gran éxito. Tuvimos a nuestros 6 hijos en 9 años, imagínate tú. Hubo un intermedio de 3, o sea, una camada de 3 y luego otra camada de otros 3 (risas); estuvieron todos muy cercanos, todos ellos, y entonces yo considero que para mi esposa Teresa nuestra familia es una gran empresa en sí misma. Sin embargo, en adición a eso, a ella le gusta mucho impulsar causas; lo ha hecho en Oaxaca, en el Estado de México, en Malinalco. Siempre lo ha hecho en los colegios donde han estado mis hijos, en los que ha tenido mucha actividad. Y finalmente, cosa que muy poca gente sabe de ella, le encanta invertir, y como tiene sus ahorros, invierte extremadamente bien.

¿Cuál es el mayor legado que le deja a sus 6 hijos y 20 nietos?

Pues espero que sea el ejemplo, el ejemplo de trabajo, de honestidad, de valores, de querer hacer que nuestro país sea más grande, más incluyente, más capaz de generar bienestar para todos y que tengamos una sociedad menos desigual.

¿Qué cree usted que necesita México?

Más empresarios; necesitamos más y cada día mejores porque esto de ser empresario no es nomás arrancar una empresa y ahí estancarse, no, hay que hacerla crecer, hay que empujarla y para ello hay que hacerla cambiar, hay que estar listos para mejorar y nunca dejar de aprender y de volverse cada día más competitivos.

Setenta y tantos años; ¿hay algo que le falte por hacer?

¡Siempre! Siempre hay algo que falte hacer, soy inquieto, me gusta estar involucrado, tengo que hacer que haya espacios también para mi familia, pero pues nunca sabe uno cuánta vida tiene por delante, aunque me gustaría seguir participando y contribuyendo a que nuestro país crezca y que verdaderamente se vuelva un obsesionado del crecimiento, porque a través del crecimiento, vamos a generar más empleos y oportunidades, para que haya más inclusión y menos desigualdad.

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