Agosto 11, 2012.
La selección mexicana de futbol se alzó con la Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 al vencer a la selección brasileña de futbol, pero ante tanta alegría por la victoria, que no se olvide la presión a la que estaba sujeta esta selección y al cuerpo técnico por parte de los medios y de la afición.
El partido demostró que trabajando y dejando trabajar se pueden obtener logros, ya que juzgar por algunos resultados anteriores solo presiona innecesariamente a los nuestros.
Ese fue el caso de la selección que llegó a ser campeona de prácticamente todo a lo que jugaban, recorriendo sus actuaciones en los Juegos Panamericanos de Guadalajara, el Torneo Esperanzas de Toulón, sus partidos de preparación donde enfrentaron a León, la Gran Bretaña, España y Japón. Todos y cada uno de esos partidos causaron gran revuelo en los medios y en la misma afición que ya no creía en ellos por el bajo nivel mostrado a pocos días de iniciar su participación en Londres 2012.
Esta final se caracterizó por la entrega del equipo, la esperanza y el poco miedo mostrado ante una escuadra que en su escudo lleva 5 estrellas de campeones del mundo.
Este logro representa un sueño, una ilusión que se llama Medalla Oro, la que todo mundo veía como imposible pero que sin duda demuestra que somos un gran país para que nunca se olvide que México es simple y llanamente, de oro.