ISRAEL REYES

Tenía cinco años cuando se enamoró del futbol. Hoy, a sus 25, vive con la mirada puesta en el Mundial. Lo que empezó como un sueño se convirtió, con disciplina y sacrificio, en la oportunidad de portar la verde con la Selección Mexicana. Entre la presión, los estadios llenos y lo que implica representar a todo un país, Israel encarna ese espíritu que cada cuatro años ilusiona a México: juventud, energía y una esperanza pambolera que sigue creciendo.