Misma meta, más experiencia; sólo un cambio de llantas y motor renovado.
El piloto mexicano regresa a la F1 y se aventura a una temporada que se antoja histórica. Inicia una etapa más en su carrera, ahora al volante de Cadillac, que promete hacernos vibrar en las gradas, soñar y, por qué no, aspirar al podio.