Comenzar a escribir un capítulo dentro del automovilismo nunca es un paso fácil. Para Sergio “Checo” Pérez, este regreso representa mucho más que un cambio de escudería: es un voto de confianza mutuo, de Checo hacia Cadillac y de Cadillac hacia uno de los pilotos más importantes que ha dado nuestro país.
Checo es un piloto que vuelve no para empezar de cero, sino para demostrar, una vez más, por qué continúa siendo una figura clave dentro de la Fórmula 1. En esta entrevista exclusiva para CARAS, el tapatío nos habla de este regreso, del reto que implica y de la emoción de regresar a la parrilla con un proyecto que apuesta por su experiencia, talento y visión a largo plazo.
México está feliz de tener de nuevo a uno de los nuestros en la máxima categoría del automovilismo. ¿Podemos considerar esta etapa con Cadillac un nuevo capítulo en la Fórmula 1?
Sí, desde luego, es un comienzo; sin embargo, también un reto muy grande. Es la primera vez que formo parte de un equipo que inicia desde cero y todo es muy diferente. Es, literal, formar parte del desarrollo de un auto y de un equipo desde su origen y, a la vez, una gran responsabilidad. Es algo histórico para muchas personas, para la F1 y, desde luego, para mí. Estoy muy contento y agradecido por esta oportunidad, que llega justo ya en lo que será el cierre de mi carrera.
¿Qué recuerdas de tus verdaderos inicios en este deporte?
Inicié muy pequeño, a los cinco años de edad, en los karts. Mi papá fue piloto y también manager de un piloto mexi- cano en IndyCar, en EUA, así que crecí viendo carreras y siendo parte del automovilismo. Desde entonces surgió el sueño de correr en las grandes categorías. Fue mucho sacrificio dejar a mi familia a los 14 años para ir a Europa solo, pero al final creo que todo ese esfuerzo valió la pena.
¿Quién fue la primera persona que apostó por ti cuando no había garantías de éxito?
Fuera de mi familia, desde luego, Carlos Slim Domit; sin duda, él fue el primero en depositar toda su confianza en mí.
¿Hubo algún momento en tus primeros años en el automovilismo en el que pensaste seriamente en rendirte?
Sí, claro. Hubo momentos en los que tenía más la intención de convertirme en futbolista e incluso le dije a mi papá que vendiera los karts. Después, en Europa, en mi primer año, desde luego, varias veces pensé en tirar la toalla y regresar. Pero entiendes que todo en la vida tiene un precio y, al final, decidí pagarlo. Creo que esa es la clave de cualquier sueño: estar dispuesto a pagar el precio de las cosas
¿Qué aprendiste de ti mismo mucho antes de llegar a la Fórmula 1, que hoy sigue siendo clave en esta versión de Checo?
Que nadie te regala nada y, también, que no puedes rendirte. Es algo que nunca cambia, sin importar qué, y así tienes que vivir, sabiendo que no tienes nada garantizado.
¿En qué momento dejaste de correr para demostrar algo y empezaste a correr para disfrutarlo?
La verdad, nunca ha sido ese mi mantra o mi objetivo: de- mostrar algo a alguien. Desde luego, sabes que tienes que dar resultados para poder crecer y cumplir tus metas; sin embargo, es un proceso que no dejas de disfrutar. Al final del día, lo que más te gusta es correr autos, y es una bendición tener la oportunidad de hacerlo. Desde luego, hay etapas más difíciles que otras, pero entiendes que es parte del reto y, no, creo que el día que ya no lo disfrute, ese día será el momento de colgar el casco y los guantes.
LA ERA CADILLAC
¿Qué fue lo primero que pensaste cuando se concretó tu llegada a esta nueva escudería?
¡Qué se me acababan las vacaciones! (risas). Estoy muy agradecido y contento porque, honestamente, no era la manera en la que quería despedirme del deporte. Desde luego que lo pensé mucho, pero al final estoy convencido de que firmar con ellos fue la mejor decisión.
Si esta nueva etapa tuviera un lema personal, ¿cuál sería?
No lo he pensado como tal, pero al final del día mi lema siempre será el mismo: “Never give up”, porque es lo que me ha hecho continuar cada día con la motivación de seguir corriendo y compitiendo.
¿Contra quién de los actuales pilotos de la parrilla tienes más ganas de correr de nuevo?
Con todos. La realidad es que no hay uno en particular; todos son bastante competitivos.Tal vez tengo muchas ganas de saludar a mis amigos, como Carlos, Fernando, etc., pero, en realidad, tengo ganas simplemente de correr y competir de nuevo.
¿Qué te sigue poniendo nervioso antes de una carrera, aunque tengas años de experiencia?
No lo llamaría nervios; es, en realidad, una sensación que considero que cualquier deportista vive o experimenta antes de salir a competir. Es la adrenalina, la ansiedad, por llamarlo de alguna manera, de hacer lo que más te gusta y disfrutar cada momento. Hay emoción, anticipación, pero considero que cualquiera, al nivel que sea, lo experimenta: competir es increíble.
SERGIO PÉREZ, EL REAL
Hace algunos meses publicaste: “No sabía que el verano era tan largo”. ¿Cómo viviste ese año de descanso?
Fue muy reconfortante en la parte mental, pero principalmente en la emocional, poder convivir con mi familia y mis amigos, como lo hice. Es algo que, sin duda alguna, necesitaba y que me llenó de energía para lo que viene. Disfruté a mis hijos y a mi esposa como nunca, y estaré siempre agradecido también por esto. No puedo ser más afortunado, la verdad. La temporada de F1 te mantiene muy ocupado durante todo el año.
En 2025, ¿qué pudiste hacer o qué tenías pendiente que, estando libre, pudiste lograr?
Viajar, conocer más partes del mundo y disfrutar de más tiempo de calidad con mi familia y mis hijos.
¿En qué momentos te sientes más lejos del personaje público Checo Pérez?
Nunca dejo de ser yo; simplemente trato de ser piloto cuando toca ser piloto y padre cuando toca ser padre. Mi trabajo es ser piloto de F1, pero tengo muy claro quién soy y le doy a cada cosa su lugar y su momento.
¿Qué te gustaría que tus hijos entendieran de tu carrera más allá de los trofeos?
Primero que nada, que siempre di lo mejor de mí y que representar a tu país es una gran responsabilidad.También que sepan que nunca debes darte por vencido y que, para lograr los sueños, hay que trabajar muy duro.Y, claro, que sepan que gran parte de este esfuerzo también es para poderles brindar una mejor calidad de vida.
Cuando todo se apaga, ¿qué es lo que más agradeces de tu vida hoy?
Mi familia y la oportunidad de representar a este gran país.
Cuando mires atrás dentro de 10 años, ¿qué tendría que pasar aquí para que digas: “valió completamente la pena”?
No tiene que pasar tanto tiempo, hoy les puedo decir que ha valido completamente la pena.
Si uno de tus hijos hoy te dijera: “Papá, quiero correr en la F1”, ¿qué sería lo primero que te vendría a la cabeza?
Ya lo he pensado, y lo primero es que me gustaría que no pasaran por todas las dificultades que yo pasé, pero si, al final del día, alguno de ellos es lo que quiere, tendrá siempre mi apoyo y mi consejo