El arranque de la temporada 2026 de la Fórmula 1 dejó una de las imágenes más comentadas: el regreso de Checo Pérez a la parrilla, ahora con Cadillac. Sin embargo, su primer día de pruebas en Baréin estuvo marcado por dificultades técnicas que limitaron su trabajo en pista. Según reportes de ESPN, la propia escudería confirmó que el auto presentó fallas en los sensores, un problema clave en esta etapa inicial.
Un nuevo reto
Para quienes no siguen de cerca la F1, los test de pretemporada no son carreras ni buscan resultados inmediatos. Su objetivo es probar el auto, es decir, medir neumáticos, consumo de combustible y comportamiento general. En el caso de Checo, los problemas en los sensores impidieron evaluar correctamente estos aspectos, por lo que gran parte de su jornada se vio reducida y el aprendizaje fue limitado.
Pérez rodó únicamente en la sesión matutina y completó 24 vueltas, muy por debajo de otros pilotos que sí pudieron trabajar con normalidad. Su mejor tiempo fue de 1:38.191, colocándolo penúltimo en la tabla del día, a 4.732 segundos del más rápido, George Russell, quien lideró con 1:33.459 al volante de Mercedes tras completar 76 giros. Detrás de él quedaron Oscar Piastri y Charles Leclerc.
¿Un panorama optimista?
Aunque los números pueden parecer alarmantes para el público general, en Fórmula 1 estos primeros días sirven para detectar fallas y corregirlas antes del inicio oficial del campeonato. Para Checo y Cadillac, el proyecto apenas comienza y los tropiezos técnicos son parte normal del proceso. La temporada es larga, y lo importante ahora es sentar bases, no marcar récords.