Años después de su estreno, uno de los episodios más recordados de la primera temporada de Queer Eye volvió a cobrar relevancia luego de que Bobby Berk rompiera el silencio sobre lo que ocurrió detrás de cámaras. Se trata del capítulo en el que el Fab Five visita la casa de una mujer cristiana con un hijo gay, un episodio que conmovió al público mundial por su mensaje de consuelo, empatía y reconciliación, y que hoy se entiende desde una nueva perspectiva tras las declaraciones del diseñador.
En el episodio él reveló que tenía un pasado complicado con la religión, cuando él le rogaba a Dios que no lo hiciera gay, siendo que Bobby ocupaba un lugar bastante activo en su iglesia local, haciendo que su orientación sexual lo hicIera sentir rechazado por su comunidad de fe. A todo esto, él no quiso entrar a la iglesia en el episodio, lo que resultó “inconveniente” para la producción, siendo que Bobby era el encargado de re diseñar los espacios.
Solo no me hagan hacer nada religioso. No me pidan remodelar una iglesia. Esa es mi línea con el trauma religioso.
Según contó, la producción le presentó el proyecto como la renovación de un centro comunitario, pero más adelante descubrió que en realidad se trataba de una iglesia.
Intentaron engañarme diciendo que era un centro comunitario… que lo era, pero también era una iglesia. Dije: no voy a hacer este episodio.
El momento decisivo llegó tras una conversación con un integrante del equipo de producción, quien lo invitó a reconsiderar desde otra perspectiva. “No lo hagas por ti, ni por el programa, ni por Netflix. Hazlo por todos esos pequeños ‘Bobbies’ gays que están sentados en una iglesia y necesitan ver esto”, le dijeron. Aun así, su postura generó un fuerte conflicto detrás de cámaras.
El creador del programa estaba furioso conmigo… gritaba que había arruinado el episodio, que había arruinado el show. Terminó siendo uno de los momentos más importantes de las diez temporadas de Queer Eye.
Hoy, asegura que muchas personas se le acercan para decirle que ese capítulo cambió sus vidas. Siendo uno de los más emotivos, donde también se muestra una mujer cristiana amorosa, compasiva y sin juicios.