El estreno del documental sobre la última temporada de “Stranger Things” no trajo solo nostalgia y detrás de cámaras: también desató una nueva ola de críticas contra los hermanos Duffer. Lo que debía ser una despedida emotiva para los fans terminó convirtiéndose en combustible para el debate en redes sociales.
Uno de los puntos que más molestia generó fue la revelación de que el guion del episodio final no estaba completamente terminado cuando ya se estaba filmando. Para muchos seguidores, esta decisión explica por qué el cierre dejó cabos sueltos y resoluciones apresuradas, algo que contrasta con el largo tiempo de producción y el alto presupuesto de la temporada.
A esto se sumó la polémica por imágenes de computadoras en la sala de escritores con herramientas digitales abiertas, lo que provocó especulaciones sobre el uso de inteligencia artificial como apoyo creativo. Aunque no hay confirmación de que se haya utilizado para escribir la historia, la percepción de improvisación fue suficiente para aumentar la frustración del público.
El documental también deja ver cuestionamientos del propio elenco sobre el destino de sus personajes y la ausencia de criaturas emblemáticas llamadas “Demogorgons” en la batalla final. Para los fans, esto refuerza la idea de que varias decisiones clave se tomaron tarde o se dejaron sin desarrollo, afectando el impacto del desenlace.
En redes, la conversación se ha dividido entre quienes defienden la visión de los creadores y quienes sienten que una de las series más exitosas de la última década merecía un final más sólido y mejor planeado. Lejos de cerrar el capítulo con unanimidad, el documental ha reabierto la discusión sobre si Stranger Things logró —o no— despedirse a la altura de su legado.