1. Elige una cama funcional y de líneas limpias
En habitaciones pequeñas, combinar materiales con distintas texturas puede aportar profundidad y carácter, sin saturar. Optar por elementos en madera natural, textiles suaves y tonos cálidos ayuda a crear una atmósfera acogedora y visualmente equilibrada.
2. Incorpora funcionalidad oculta con muebles versátiles
Los muebles multifuncionales son esenciales en espacios pequeños. Una banca con almacenaje, por ejemplo, resuelve dos necesidades en una: asiento y organización.
3. Aprovecha la altura con muebles verticales.
En recámaras reducidas, es clave aprovechar el espacio vertical para liberar superficie de piso. Los muebles altos, de estructura ligera y líneas rectas, ayudan a mantener el orden, sin generar sensación de encierro.
4. Aporta luz y claridad con tonos neutros
Los muebles en tonos claros reflejan mejor la luz y amplían visualmente los espacios. En lugar de piezas oscuras o voluminosas, una cómoda blanca con diseño limpio puede ofrecer almacenamiento sin restar ligereza.
5. Incluye piezas pequeñas que complementen la funcionalidad
El mobiliario auxiliar, bien elegido, suma practicidad sin saturar. En lugar de mesas laterales grandes, elige burós compactos con cajones para tener un espacio extra de almacenamiento, sin desentonar con el resto del mobiliario.