Pink comenzó el año desde una cama de hospital; en redes sociales compartió una imagen en bata médica y un visible vendaje en el cuello, acompañada de un extenso mensaje de reflexión.
La cantante estadounidense aclaró que su estancia en el centro de salud no se debía a un cambio estético, sino a una intervención necesaria para su salud. “Puede que no sea un elegante lifting facial, pero me estoy poniendo dos discos nuevos y brillantes en el cuello. Una nueva cicatriz, un nuevo recordatorio de lo valiosa que es esta vasija que tengo y uso al máximo”, expresó.
Según los expertos en medicina, esta operación busca aliviar la presión sobre nervios o médula mediante la extirpación del disco dañado y la descompresión, sustituyéndolo por un injerto óseo fusión o un disco artificial para mantener la movilidad. En este sentido, la intérprete señaló que “el rock ‘n’ roll es un deporte de contacto”, en alusión a las coreografías que hace sobre el escenario.
Asimismo, hizo una reflexión sobre el año que acaba de concluir. “estoy dejando atrás mi dolor del 2025, ya que me despedí de gente increíblemente importante a la que voy a echar mucho de menos. Voy a elegir los pensamientos positivos sobre los negativos”, añadió.