La acusación presentada por el fiscal Sturla Henriksbo, se basa en un total de 40 delitos, entre los que destacan cuatro cargos por violación, violencia doméstica, amenazas y posesión de drogas.
La fiscalía sostiene que Marius Borg cometió violaciones contra cuatro mujeres distintas, alegando que las víctimas estaban dormidas o incapacitadas al momento de los hechos.
Además de la agresión sexual, se le acusa de violencia contra una expareja y de grabar a mujeres sin su consentimiento. Aunque Borg ha admitido algunos menores, como tenencia de drogas y quebrantar ordenes de alejamiento, ha negado las acusaciones de violación, afirmando que las relaciones fueron consentidas.
El fiscal argumentó que “la violación puede dejar huellas duraderas y destruir vidas”, solicitando medidas de protección para las víctimas y la confiscación de dispositivos electrónicos. Además, se ha solicitado la retirada de su permiso de conducir por dos años.
Marius Borg de 29 años, se encuentra en prisión preventiva desde el 1 de febrero y ha declarado ante el tribunal sentirse blanco del odio de toda Noruega.