A lo largo de su historia reciente, varios atuendos han trascendido como íconos culturales, marcando tendencias y consolidando la gala como un referente de creatividad y espectáculo.
Uno de los momentos más recordados ocurrió en 2015, cuando Rihanna apareció con un vestido amarillo del diseñador chino Guo Pei. La pieza con una extensa capa bordada a mano, acaparó titulares internacionales y se convirtió en uno de los looks más virales en la historia del evento, alineado con la temática “China: Through the Looking Glass”.
En 2019, la cantante Lady Gaga protagonizó uno de los momentos más performáticos de la alfombra roja al lucir no uno, sino cuatro cambios de vestuario en vivo, diseñados por Brandon Maxwell. Su participación encarnó perfectamente el tema “Camp: Notes on Fashion”, destacando por su teatralidad y sentido del espectáculo.
Otro look inolvidable fue el de Kim Kardashian en 2021, quien asistió completamente cubierta de negro por Demna Gvasalia para la firma Balenciaga. La propuesta generó conversación global sobre identidad, anonimato y cultura pop, convirtiéndose en uno de los atuendos más debatidos en la edición.
Finalmente, en 2022, Blake Lively rindió homenaje a la arquitectura de Nueva York con un vestido transformable diseñado por Versace, que cambiaba de color al desplegarse sobre la alfombra.