Según el biógrafo, Hugo Vickers, Felipe de Edimburgo luchó durante años contra el cáncer inoperable antes de su muerte en 2021. El diagnóstico se habría dado en junio de 2013, cuando el duque de Edimburgo tenía 91 años, tras una estancia de once días en el hospital por problemas abdominales.
El cáncer de páncreas posee la supervivencia más baja de todos los tumores comunes. Solo el 5% de los pacientes viven cinco años después del diagnóstico, según las estadísticas.
La noticia fue manejada con total hermetismo y Felipe continuó cumpliendo con los compromisos de su agenda pública durante varios años, hasta su retiro en 2017 y fallecimiento el 9 de abril de 2021 en el Castillo de Windsor a los 99 años. En aquel momento, el certificado oficial indicó que la causa de su muerte había sido “vejez”.
En el libro también se revelan detalles íntimos de sus últimos momentos; en su última noche, el duque se habría levantado por su cuenta, se sirvió una cerveza y pasó sus últimas horas en calma dentro del castillo.
Según el libro, Isabel II no estuvo presente en el momento de su muerte. El funeral se llevó a cabo en plena pandemia de Covid-19, con una asistencia limitada a 30 personas.