Del final abrupto a la eliminación de la segunda generación, la versión cinematográfica dirigida por Emerald Fennell reinterpreta Wuthering Heights con un enfoque más íntimo y obsesivo, dejando atrás la compleja saga familiar que definió al clásico literario.
1. Un cierre anticipado
En la novela de Emily Brontë, la muerte de Catherine no es el final, sino el punto de comienzo para la segunda mitad: la larga venganza de Heathcliff y, con el tiempo, la reconciliación de la siguiente generación. En la película, eliminan por completo esa parte de la historia y crean por un final inmediato y duro, con Heathcliff abrazando el cuerpo de Catherine.
2. Desaparición de la segunda generación
En Wuthering Heights, los hijos,Hareton y la joven Catherine, representan la posibilidad de romper el ciclo de odio heredado. Su relación es un equilibrio entre la oscuridad y un cierre esperanzador. La película se desarrolla sin ellos y reduce el relato a un drama donde entre los protagonistas.
3. El antagonista ausente
Hindley, hermano de Catherine y principal agresor de Heathcliff en su infancia, es esencial en la novela para entender el origen del resentimiento del personaje. Al desaparecer en pantalla, se diluye el trasfondo que alimenta su sed de venganza y el conflicto se simplifica, concentrándose casi exclusivamente en el triángulo amoroso.
4. El padre reconfigurado
Mr. Earnshaw era un hombre compasivo que adopta a Heathcliff en el libro lo pintan como una figura autoritaria y en la película, es una persona violenta. Este cambio modifica la dinámica familiar, desplazando responsabilidades que originalmente recaían en otros personajes.
5. Una Isabella diferente
El personaje interpretado por Alison Oliver no es hermana de Edgar como lo es en el libro, en la película es una víctima ingenua del maltrato de Heathcliff. En esta versión es su protegida de Linton y su relación con Heathcliff adquiere un tono más ambiguo y oscuro, añadiendo una fascinación por la violencia que no estaba presente en la obra original.