Durante la reciente edición de la Milan Fashion Week, Prada presentó su colección Otoño/Invierno 2026/2027 con una propuesta que captó la mirada de la industria por su concepto y su potente narrativa visual. Al frente, Miuccia Prada y Raf Simons hicieron un formato poco convencional: 15 modelos que desfilaron en distintas salidas, revelando nuevas capas y variaciones de un mismo look, como reflejo de las múltiples dimensiones que conviven en la mujer contemporánea.
La colección giró en torno a la superposición como eje central. Abrigos estructurados, suéteres envolventes y prendas más ligeras se iban transformando sobre la pasarela, combinando transparencias con tejidos de mayor peso y contrastes que funcionan como una imagen de la complejidad emocional. Más que un recurso de estilo, las capas fueron como símbolo de transición, cambio.
En el front row, Mark Zuckerberg junto a Priscilla Chan captaron las miradas y alimentaron los rumores sobre las posibles combinaciones entre moda y tecnología, especialmente en el terreno de los accesorios de inteligentes. En la pasarela, la supermodelo Bella Hadid debutó con la firma siendo la sensación de la noche.
Con esta propuesta, Prada no solo mostró una colección, sino que construyó un discurso visual sobre identidad, transformación y contradicción, reafirmando su papel como una de las casas que mejor interpreta el vestir femenino contemporáneo.