Después de meses ausentes del foco mediático —y tras más de un año sin realizar viajes internacionales de alto perfil ligados a labores institucionales— el príncipe Harry y Meghan Markle reaparecieron en la escena global con una visita humanitaria a Jordania a finales de febrero de 2026. El viaje marca su regreso más visible a una agenda internacional desde que redujeron significativamente sus apariciones públicas fuera de Estados Unidos.
Durante dos días en Ammán, los duques de Sussex desarrollaron una agenda centrada en asistencia humanitaria y cooperación internacional. Uno de los puntos clave fue su visita a World Central Kitchen, organización que opera desde Jordania un hub logístico esencial para coordinar ayuda alimentaria hacia Gaza, incluyendo panaderías móviles capaces de producir cientos de miles de piezas de pan al día.
Además del componente alimentario, Harry y Meghan participaron en encuentros vinculados a salud y rehabilitación, dialogando con profesionales, voluntarios y beneficiarios de programas de atención médica y apoyo psicosocial.
Este viaje no representa un regreso a deberes reales, sino la consolidación de una etapa distinta, en la que la pareja opera fuera de la estructura de la Corona británica, pero con presencia internacional. Su reaparición en Jordania confirma que, tras un periodo de perfil bajo, Harry y Meghan continúan apostando por causas globales.