La reunión se llevó a cabo sin fotografías oficiales ni declaraciones públicas, respetando el deseo de la familia real de mantener el encuentro en privado. De acuerdo con información confirmada por el Palacio de Buckingham, la reunión representó la primera ocasión en que el rey Carlos II volvió a ver a sus nietos Archie y Lilibet desde 2022, cuando la familia asistió el Jubileo de Platino de la reina Isabel II.
Durante la visita también estuvo presente la reina Camila, mientras que Harry habría garantizado que el contenido de la conversación permanecería en el ámbito privado, evitando que trascendieran detalles públicamente.
Las tensiones entre el príncipe Harry y la familia real comenzaron después de que él y Meghan Markle abandonaran sus funciones como miembros activos de la realeza en 2020 para establecerse en California, Estados Unidos. Desde entonces, la relación se deterioró por entrevistas, la publicación de las memorias Spare y diversos desacuerdos relacionados con la seguridad del matrimonio durante sus visitas al Reino Unido.
Cabe mencionar que durante los últimos meses, Harry había manifestado públicamente su deseo de reconstruir la relación con su padre, especialmente considerando el tratamiento contra el cáncer que recibe el monarca.
Uno de los aspectos más relevantes de la reunión fue el reencuentro entre el monarca y sus nietos, el príncipe Archie, de 7 años, y la princesa Lilibet, de 5, quienes residen junto a sus padres en Montecito, California.