La Reyna consorte de España ha llamado la atención en un más de una ocasión por su figura excesivamente esbelta.
Letizia Ortiz, reina consorte de España, no deja de llamar la atención por su delgadez, las cual se ha acentuado más en los últimos años, por lo que los rumores de una supuesta anorexia no se han hecho esperar. Además de robarse miradas por su estilo y elegancia, sus delgados brazos y piernas también contribuyen.Letizia Ortiz, reina consorte de España, no deja de llamar la atención por su delgadez, las cual se ha acentuado más en los últimos años, por lo que los rumores de una supuesta anorexia no se han hecho esperar. Además de robarse miradas por su estilo y elegancia, sus delgados brazos y piernas también contribuyen.Letizia Ortiz, reina consorte de España, no deja de llamar la atención por su delgadez, las cual se ha acentuado más en los últimos años, por lo que los rumores de una supuesta anorexia no se han hecho esperar. Además de robarse miradas por su estilo y elegancia, sus delgados brazos y piernas también contribuyen.Letizia Ortiz, reina consorte de España, no deja de llamar la atención por su delgadez, las cual se ha acentuado más en los últimos años, por lo que los rumores de una supuesta anorexia no se han hecho esperar. Además de robarse miradas por su estilo y elegancia, sus delgados brazos y piernas también contribuyen.Letizia Ortiz, reina consorte de España, no deja de llamar la atención por su delgadez, las cual se ha acentuado más en los últimos años, por lo que los rumores de una supuesta anorexia no se han hecho esperar. Además de robarse miradas por su estilo y elegancia, sus delgados brazos y piernas también contribuyen.Letizia Ortiz, reina consorte de España, no deja de llamar la atención por su delgadez, las cual se ha acentuado más en los últimos años, por lo que los rumores de una supuesta anorexia no se han hecho esperar. Además de robarse miradas por su estilo y elegancia, sus delgados brazos y piernas también contribuyen.
Tras la muerte de Harald V, Haakon VIII asume el trono de Noruega a los 53 años, dando inicio a una nueva etapa para la monarquía del país escandinavo.