Meghan Markle y el príncipe Harry han comenzado una nueva etapa en Reino Unido, seis años después de establecerse en California. La duquesa de Sussex compartió recientemente imágenes inéditas de su vida familiar en Inglaterra, un gesto que ha llamado la atención de sus seguidores y de la prensa internacional. Sin embargo, la tranquilidad de esta nueva etapa se vio acompañada por una decisión inesperada: el cambio de colegio de sus hijos, Archie y Lilibet, apenas dos días después de haber comenzado el curso escolar.
La familia Sussex regresó a Reino Unido con la intención de pasar una temporada prolongada en el país. El príncipe Harry ha expresado en distintas ocasiones su deseo de que sus hijos conozcan más de cerca su tierra natal y puedan crecer conectados con su herencia británica, mientras Meghan ha mostrado una visión más cercana y familiar de esta nueva etapa.
Meghan Markle revela un vistazo de su nueva vida en Inglaterra
Meghan Markle compartió un video en Instagram que ofreció una de las primeras miradas a la vida cotidiana de los Sussex tras su regreso a Reino Unido.
En las imágenes aparecen momentos familiares al aire libre, paseos por el campo, actividades con sus hijos y escenas que reflejan una rutina más privada y alejada de los reflectores. También se observa a la princesa Lilibet montando bicicleta, mientras su hermano Archie la anima con entusiasmo.
El video, acompañado por la canción “Wake Me Up Before You Go-Go”, de Wham!, mostró una faceta relajada de la familia y fue interpretado como una señal de que Meghan y Harry buscan disfrutar de una vida más tranquila en Inglaterra.
La publicación llegó después de que la familia se instalara nuevamente en Reino Unido el 26 de agosto, tras varios años de residencia en California. La pareja mantiene también vínculos con Estados Unidos y Portugal, pero ha decidido pasar una temporada más prolongada en territorio británico.
Archie y Lilibet cambian de colegio a los dos días
La decisión que más ha llamado la atención en los últimos días está relacionada con la educación de sus hijos. El príncipe Archie, de siete años, y la princesa Lilibet, de cinco, fueron inscritos en un colegio británico tras el regreso de la familia.
Sin embargo, apenas dos días después de iniciar clases, Harry y Meghan decidieron trasladarlos a otra institución educativa. De acuerdo con reportes de medios británicos, la decisión estuvo motivada por preocupaciones relacionadas con la seguridad durante los trayectos escolares.
La distancia entre el colegio original y la residencia de la familia, así como el tráfico intenso de la zona, generaron inquietud en el equipo de seguridad de los Sussex. El recorrido diario dificultaba la protección de los niños y planteaba riesgos logísticos que no habían sido detectados antes del inicio del curso.
Un portavoz de la familia señaló que la decisión no representa una crítica hacia el colegio ni hacia su personal, a quienes la familia agradeció por el cuidado y la atención brindados a Archie y Lilibet.
La seguridad, una prioridad para los duques de Sussex
La preocupación por la seguridad de sus hijos ocurre en un contexto particularmente sensible para el príncipe Harry y Meghan Markle. Desde que dejaron de ser miembros activos de la familia real en 2020, la pareja ha mantenido una disputa con las autoridades británicas sobre las condiciones de protección policial que reciben durante sus visitas y estancias en Reino Unido.
El príncipe Harry perdió el derecho automático a contar con protección policial financiada por el Estado tras abandonar sus funciones reales. Posteriormente, emprendió una batalla legal para intentar recuperar ese beneficio, pero no logró que se restableciera de manera automática.
Ahora, tras su regreso al país como residentes de tiempo completo, las condiciones de seguridad de ambos están siendo revisadas. El Comité Ejecutivo para la Protección de la Realeza y las Figuras Públicas, conocido como Ravec, lleva a cabo evaluaciones separadas para Harry y Meghan.