El Teatro Milán fue testigo del primer año de éxito de Asesinato para dos, una puesta en escena dirigida por Anahí Allué e interpretada por un elenco destacado de cuatro actores que alternan funciones. En esta ocasión, Humberto Mont y Aldo Guerra se convirtieron en las grandes estrellas de la noche.
Los padrinos de la función fueron Ari Borovoy y Benny Ibarra, quien compartió sentirse especialmente conmovido al estar en un recinto que pertenece a Mariana Garza, su excompañera del icónico grupo ochentero mexicano Timbiriche, y quien además tuvo una participación sorpresa durante la obra.
Se sabe que fuimos entrenados por una de las grandes del teatro de nuestro país, Julissa.
El piano como narrador
Los multifacéticos Humberto Mont y Aldo Guerra tocan magistralmente un piano durante toda la función, convirtiéndolo en un elemento narrativo clave que envuelve al espectador y potencia la experiencia escénica, mientras ambos entregan una de sus mejores actuaciones teatrales.
Un asesinato, dos actores y múltiples personajes
La trama es aparentemente sencilla: durante la celebración de un cumpleaños, el festejado —un reconocido escritor que vive con su esposa en un pequeño pueblo— es asesinado. ¿Los sospechosos? Todos los invitados. En cuestión de horas, un policía que finge ser detective deberá descubrir quién fue el culpable.
Esto se sintió como una terapia comunal; qué dolor de cachetes.
Aldo Guerra resulta simplemente extraordinario, al interpretar más de cinco personajes a lo largo de la obra, desde niños hasta mujeres, con gran precisión y energía. Humberto Mont no se queda atrás, al dar vida magistralmente a un tímido policía que sueña con convertirse en detective.
Ambos actores continúan activos en el teatro: Mont formará parte de “Matilda, el musical”, mientras que Aldo Guerra estrena papel en “Siete Veces Adiós”, obra escrita por Alan Estrada. Asesinato para dos se consolida así como una experiencia que combina comedia y misterio en el corazón de la Ciudad de México.