La estadounidense Lindsey Vonn, que compite con una rodilla de titanio y se lesionó la otra hace una semana, cayó de forma aparatosa en el descenso femenino de esquí alpino de los Juegos Olímpicos que se disputa este domingo en la pista Tofana de la estación de los Dolomitas.
Vonn, quien volvió a ganar esta temporada a los 41 años y que había sorprendido el sábado con el tercer tiempo en el segundo entrenamiento, se cayó tras un salto en la parte alta-en el primero de los cinco sectores- de la pisa Tofana, de la que tuvo que ser evacuada en helicóptero, minutos después de que, a causa de su accidente, se interrumpiera el descenso.
En el momento de la caída, lideraba la prueba su compatriota Breezy Johnson, actual campeona mundial de la disciplina, con cuatro centésima de ventaja sobre la alemana Emma Aicher.
Tras la intervención médica, el centro hospilatario emitió un comunicado sobre su estado salud dicendo, “la esquiadora estadounidense víctima de una grave caía esta mañana en la pista Olympia delle Tofane, en Cortina... fue atendida inmediatamente... fue sometida a una intervención quirúrgica ortopédica para estabilizar la fractura que sufrió en la pierna izquierda”.