Mientras los reflectores deportivos apuntan al Estadio Banorte, este espacio en pleno corazón de la ciudad propone otra forma de sumarse a la conversación global. Aquí, el partido es solo una parte del recorrido.
Durante poco más de un mes, Campo Marte 26 se transforma en un circuito donde cada visitante arma su propio plan. No hay una sola manera de vivirlo: puedes llegar por el fútbol, quedarte por la comida o descubrir que el arte y la música también tienen su lugar en medio de la euforia mundialista.
Las atracciones que definen la experiencia
El espacio está pensado como una suma de ambientes que conviven sin estorbarse:
Garden View
Es el núcleo energético del lugar. Una gran pantalla reúne a los aficionados en un ambiente colectivo que recuerda a un estadio, con opciones que van desde zonas abiertas hasta experiencias más privadas. Aquí es donde el Mundial se siente en comunidad.
México de mis sabores
La propuesta gastronómica se aleja del típico formato de evento. Este espacio funciona como un restaurante en forma, con cocina mexicana que cambia constantemente para mostrar distintas regiones del país. Ideal para quienes quieren ver el partido sin renunciar a una buena mesa.
Cantinas Contramar
Una versión más relajada y cuidada del plan futbolero. Inspirado en el icónico restaurante, este espacio combina comida bien ejecutada con la transmisión de los partidos en un ambiente cómodo.
Jardín escultórico
Un contraste necesario. Lejos del ruido, esta zona invita a caminar entre piezas de gran formato y a hacer una pausa. Aquí, el Mundial convive con el arte contemporáneo en un entorno abierto.
Zona de entretenimiento
El ritmo cambia según la hora. Por la tarde, la lucha libre introduce ese toque popular y festivo; por la noche, el ambiente muta hacia un piano bar que invita a quedarse sin prisa
Music Pavilion
El cierre del día ocurre aquí. Con capacidad para miles de personas, este escenario concentra una serie de conciertos en vivo que transforman el espacio en un foro musical. Es el punto donde el fútbol deja paso al espectáculo.
Un mismo lugar, muchos momentos
Lo interesante de Campo Marte 26 es su capacidad de transformarse. De día, el protagonismo lo tienen los partidos, la comida y el recorrido entre espacios. De noche, todo se reinventa: luces, sonido y energía cambian para dar paso a conciertos y vida nocturna.
Más que un evento, es una forma de habitar el Mundial sin moverse de lugar. Llegar por un partido puede ser solo el inicio de un día que termina —sin darte cuenta— muchas horas después, cuando la ciudad ya está en otro ritmo.