La película es una coproducción entre México y España, y está basada en la novela homónima de la escritora mexicana Brenda Navarro. El proyecto forma parte de una nueva etapa en la carrera de Luna como director, consolidando su trabajo detrás de la cámara con historias de carácter social y humano.
El filme narra la historia de Lucila, una joven de 21 años que viaja a España junto a su hermano menor para reencontrarse con su madre, quien emigró años antes en busca de mejores oportunidades. En este nuevo entorno, la protagonista enfrenta conflictos relacionados con la identidad, la migración, el racismo y la precariedad laboral.
A lo largo de la trama, Lucila lucha por encontrar su lugar en el mundo mientras carga con responsabilidades familiares y el peso de sus raíces. La historia pone especial énfasis en la relación madre-hija y en las dificultades que atraviesan los migrantes latinoamericanos en Europa.
Con este estreno en Cannes, Diego Luna se suma nuevamente a la presencia del cine mexicano en escenarios internacionales, apostando por dirigir una historia que dialoga con problemas sociales actuales.