Durante años, Bubbles fue uno de los acompañantes más llamativos de Michael Jackson. El chimpancé apareció junto al artista en eventos públicos, viajes e incluso en su vida cotidiana en Neverland, convirtiéndose en una figura tan reconocible como controversial dentro del universo del “Rey del Pop”.
Sin embargo, con el paso del tiempo, su historia tomó un rumbo muy distinto. Hoy, Bubbles vive en el Center for Great Apes, un santuario especializado en el cuidado de grandes simios rescatados del entretenimiento. Este espacio le ofrece condiciones adecuadas para su especie.
¿Por qué se separaron?
El cambio en su vida ocurrió cuando alcanzó la madurez. Como sucede con los chimpancés, su comportamiento se volvió más fuerte e impredecible, lo que hizo inviable que continuara viviendo en un entorno doméstico. Por motivos de seguridad y bienestar, fue trasladado fuera del círculo cercano del cantante a inicios de los años 2000, hasta llegar definitivamente al santuario en 2005.
Actualmente, Bubbles supera los 40 años y lleva una vida tranquila. Según el propio santuario, pasa sus días descansando, socializando y participando en actividades como el enriquecimiento ambiental, que incluye juegos, exploración e incluso pintura. Además, se ha reportado que el patrimonio de Michael Jackson continúa cubriendo sus cuidados, manteniendo un vínculo indirecto con su pasado.