Euphoria volvió a sacudir a sus fans con el explosivo penúltimo episodio de su tercera temporada, donde finalmente murió Nate Jacobs, el personaje interpretado por Jacob Elordi. Después de años siendo uno de los villanos más polémicos de la serie, HBO decidió darle un final tan violento como simbólico.
Durante esta temporada, Nate ya había mostrado una versión más apagada y cansada de sí mismo. Ahora casado con Cassie y atrapado en problemas financieros con un peligroso prestamista llamado Naz, el personaje parecía cada vez más distante de la intensidad que lo convirtió en uno de los protagonistas más temidos de “Euphoria”. Incluso muchos fans comenzaron a señalar que la trama de Nate se sentía estancada y que Jacob Elordi lucía menos interesado en el personaje.
El final de Nate Jacobs
Todo explotó en el episodio 7, cuando Nate es secuestrado y enterrado vivo dentro de un ataúd como represalia por sus deudas. Aunque inicialmente parecía que moriría por asfixia, el verdadero giro llegó cuando una serpiente de cascabel entró al ataúd y lo mordió, provocando una de las escenas más perturbadoras de toda la serie. La toma final de Nate muerto dentro del ataúd ya es considerada una de las imágenes más impactantes de “Euphoria”.
El origen de su final
Sam Levinson, creador de la serie, explicó que buscaba darle al personaje una muerte “horrífica y perturbadora”, jugando también con el deseo de los fans de ver finalmente a Nate recibir consecuencias por todo el daño causado en temporadas anteriores.
Sin embargo, más allá de la muerte de Nate, el episodio dejó el foco completamente en Maddie y Cassie. Después de temporadas marcadas por traiciones, celos y resentimiento, Maddie termina ayudando a salvar a Cassie, demostrando que aún existe un vínculo emocional entre ambas. La expresión final de las dos personajes fue uno de los momentos más comentados del episodio y deja abierta la pregunta sobre cómo concluirá su historia en el gran final de temporada.