En medio de Hollywood, donde las relaciones suelen escribirse en medio de aguas turbulentas, la historia de Eric Dane y Rebecca Gayheart ha atravesado distintas etapas sin perder de vista lo esencial: la familia. Entre alfombras rojas, grabaciones y titulares, la pareja ha construido un vínculo que, con sus giros y pausas, ha sabido mantenerse en el tiempo.
Dane, recordado por su inolvidable Dr. Mark Sloan en Grey’s Anatomy y por su papel en Euphoria, y Gayheart, una de las actrices más visibles de finales de los noventa, comenzaron su relación en 2003 tras coincidir entre amigos de la industria. La conexión fue inmediata y, apenas un año después, sellaron su historia con una boda íntima en Las Vegas.
Con el paso de los años formaron una familia. En 2010 nació su primera hija, Billie Beatrice Dane, y en 2011 nació Georgia Geraldine Dane. Desde entonces, ambos han sido cuidadosos con la exposición pública de sus hijas, manteniéndolas fuera del foco mediático. Las niñas estudian y llevan una vida cotidiana lejos de la atención constante de los medios y la prensa.
Su familia vive en Los Ángeles, ellos han intentado equilibrar la intensidad de la fama con la estabilidad del hogar. Porque si algo han demostrado a lo largo de los años es que, más allá de estrenos y apariciones públicas, su prioridad siempre ha sido proteger su espacio más importante: el de su familia.