Ale Rubio inició su camino compartiendo clases de entrenamiento, construyendo poco a poco una comunidad que conectaba con algo más allá del ejercicio físico. Desde el inicio, su enfoque fue claro: moverse desde el respeto al cuerpo, no desde el castigo. Con el tiempo, esa filosofía comenzó a crecer, a diversificarse y a tomar forma propia. Así nació la evolución natural de su proyecto: Fit By You.
Para Ale, el bienestar no debía girar en torno a su figura, sino empoderar a cada persona para convertirse en protagonista de su propio proceso. “La idea era dejar claro que no existe una sola manera de cuidarse”, comparte. “Cada cuerpo, cada etapa de vida y cada ritmo merecen un enfoque distinto”.
Ese entendimiento marcó un antes y un después. Ale supo identificar el momento exacto en el que la plataforma había dejado de ser únicamente una extensión de su trabajo personal para convertirse en una experiencia integral de bienestar. Hoy, Fit By You reúne más de diez disciplinas, entrenamientos de distintas duraciones y niveles, y herramientas que acompañan al usuario más allá del tapete de ejercicio.
Pero lo que realmente distingue la propuesta de Ale Rubio es su mirada integral. Bajo su liderazgo, la app evolucionó hacia un ecosistema donde el bienestar se vive de forma consciente y personalizada.
Esta visión también se refleja en la forma en la que Ale aborda la nutrición y el wellness. Lejos de dietas restrictivas o soluciones rígidas, la plataforma ofrece un acompañamiento flexible, realista y adaptable. A esto se suma una sección de cursos cortos de bienestar, pensados para integrar hábitos saludables de manera práctica y sostenible. Para Ale, el bienestar no ocurre en momentos aislados: se construye en lo cotidiano.
Ese compromiso ha sido reconocido de forma consistente. Durante tres años consecutivos —2023, 2024 y 2025—, Fit By You fue nombrado Mejor Programa Deportivo en los Bien Premios. Para Ale Rubio, estos reconocimientos representan mucho más que un logro profesional: son la validación de una filosofía que decidió desafiar los estándares tradicionales de la industria fitness.
Como emprendedora, Ale reconoce que uno de los mayores retos ha sido ir contracorriente. Durante décadas, el ejercicio y la alimentación saludable se comunicaron como castigos necesarios para alcanzar un ideal estético. Cambiar esa narrativa implica educar, acompañar y, sobre todo, tener paciencia. “Cambiar mentalidades es más difícil que vender rutinas”, afirma, “pero también es lo que genera un impacto real”.
Su mensaje es claro: hay muchos tipos de cuerpos y todos son valiosos. El movimiento puede disfrutarse. El bienestar no se trata de encajar en moldes, sino de vivir con más energía, presencia y calidad de vida. Esa misma filosofía se extiende a otros proyectos dentro de su ecosistema, como Fitmingo, donde refuerza la idea de que cuidarse también puede ser placentero y disfrutable.
Ale Rubio ha sido testigo de cómo el consumidor de wellness ha cambiado, especialmente después de la pandemia. Hoy existe una mayor conciencia sobre la importancia de la salud, la funcionalidad y la longevidad. El ejercicio en casa dejó de ser una alternativa secundaria para convertirse en una herramienta clave de constancia, y Ale supo anticiparse a esa necesidad con una propuesta accesible y adaptable a la vida real.
Mirando hacia 2026, Ale se proyecta en una etapa de expansión, crecimiento y alineación personal. Sus objetivos se centran en llevar la personalización del bienestar a un nuevo nivel, fortalecer la comunidad y seguir innovando con herramientas que acompañen a las personas dentro y fuera de la app. A nivel personal, se visualiza como una versión más consciente, sólida y coherente de sí misma.