Hay celebraciones que van más allá de una fecha en el calendario. Para Hotel Matilda, cumplir 16 años significó reunir alrededor de la mesa algunos de los elementos que han definido su personalidad desde su llegada a San Miguel de Allende: diseño, arte, gastronomía, hospitalidad y una manera contemporánea de entender el lujo.
La celebración tuvo como escenario la terraza de Campos Polanco, en la Ciudad de México, donde invitados y amigos de la casa se dieron cita para una experiencia gastronómica creada especialmente para la ocasión.
Entre los asistentes estuvo Bruce James, managing director y co-creador de Hotel Matilda, quien ha sido una figura clave en la construcción de la identidad del proyecto y en su consolidación como uno de los hoteles de lujo más reconocidos de San Miguel de Allende.
La noche arrancó con una experiencia de videomapping que transformó el espacio y funcionó como antesala de una cena concebida para celebrar los sentidos.
Después llegó el momento de sentarse a la mesa. El chef Vicente Flores estuvo a cargo de la propuesta gastronómica, construyendo un recorrido en el que técnica, producto y creatividad dialogaron a lo largo de diferentes tiempos.
La bienvenida anticipó lo que vendría durante la noche con bocados como cacahuate de foie salado y praliné; ceviche de lubina con mandarina y maracuyá; pan frito de langosta e ikura, y ravioli de cangrejo con emulsión de aguacate.
Para acompañar la experiencia, el maridaje combinó etiquetas seleccionadas con Casa Dragones, comenzando con Tequila Casa Dragones Blanco Perfect Serve, además de Serena Rosé de España.
El recorrido continuó con una crema de lechuga, yema marinada y merengue de betabel, acompañada por Emina Rosado, D.O. Rueda, España.
Más adelante llegó un lenguado a la sartén con almejas, chícharo tierno y hierbas frescas, acompañado por Tequila Casa Dragones Joven, reforzando el carácter mexicano de una experiencia pensada desde la sofisticación contemporánea.
Para el plato fuerte, los invitados disfrutaron de un short rib asado con salsa de trufa y puré de zanahoria, maridado con Cuvée de Inter Rosé, A.O.C. Champagne, Francia.
El cierre mantuvo el espíritu fresco y elegante de la velada con una crema helada de limón, jugo de albahaca y granizado de limoncello, acompañada por Torres Mazapán, Penedès, España.
Desde San Miguel de Allende, Hotel Matilda ha construido durante estos 16 años una identidad en la que el lujo no depende únicamente de los espacios, sino de las experiencias que suceden dentro de ellos.
Su aniversario celebrado en Campos Polanco fue una extensión de esa filosofía: una noche en la que gastronomía, arte y hospitalidad encontraron un punto en común alrededor de la mesa.
Más que mirar hacia atrás, la celebración funcionó como un brindis por todo lo que todavía está por venir. Porque después de 16 años, Hotel Matilda continúa demostrando que el verdadero lujo está en crear momentos que vale la pena recordar.