La presencia de Anne Hathaway en el front row del desfile de Ralph Lauren durante la New York Fashion Week no solo celebró la elegancia clásica de la firma, sino que encendió la conversación global en torno al esperado estreno de El Diablo Viste a la Moda 2.
Con un vestido negro de líneas sofisticadas y una actitud serena, Hathaway volvió a conectar moda y cine, recordando el impacto cultural de su icónico personaje y reforzando la emoción por su regreso a la gran pantalla. Su aparición se sintió como un guiño directo a la industria: el estilo vuelve a ocupar el centro del escenario, justo cuando el universo de El Diablo Viste a la Moda se prepara para escribir un nuevo capítulo.