La visita de Anne Hathaway y Meryl Streep a México no solo marcó el inicio de la promoción de El Diablo Viste a la Moda 2, sino que se convirtió en un auténtico homenaje a la cultura mexicana, cuidadosamente construido a través de sus locaciones.
La primera parada fue la icónica Casa Azul de Frida Kahlo, un espacio profundamente ligado a la identidad artística del país. Ahí, ambas actrices conectaron con el legado de una de las figuras más representativas del arte mexicano, estableciendo el tono de una jornada cargada de simbolismo.
El recorrido continuó en el Museo Anahuacalli, recinto diseñado por Diego Rivera, cuya arquitectura de piedra volcánica evoca las raíces prehispánicas y la visión del muralista de crear una “ciudad del arte”. Este espacio funcionó como el hilo conductor del evento, uniendo pasado y presente en una narrativa donde la moda dialoga con la historia y la identidad cultural de México.
La jornada cerró con una pasarela que reunió 20 looks de 20 diseñadores mexicanos. Algunos de los presentes en la pasarela fueron Iván Ávalos, Jesús de la Garsa, Julia y Renata, Kris Goyri, María Ponce, Neithan Herbert, Olmos y Flores, Raquel Orozco, L/Z Takamura, Vero Solís y Zurce.
Más que una visita promocional, la presencia de Hathaway y Streep en México se transformó en un tributo visual y cultural, donde el arte, la moda y la historia se entrelazaron para rendir homenaje al país. En la pasarela pudimos ver Mariana Zaragoza, Ceci de la Cueva y más personalidades que llevaron la moda mexicana con orgullo.