Justin Bieber sorprendió a sus seguidores con un concierto íntimo en Los Ángeles donde no se permitieron celulares. El show, realizado en el Roxy Theatre, fue exclusivo por invitación y reunió a un grupo selecto de fans en un ambiente completamente desconectado.
La decisión de prohibir dispositivos móviles buscó crear una experiencia más auténtica, donde la música y la conexión en vivo fueran los protagonistas. Además de por seguridad a su hijo. Siendo que más allá del formato, la noche tuvo un significado especial para el artista. Según asistentes, Bieber organizó este concierto con la intención de que su hijo, Jack Blues, lo viera por primera vez sobre el escenario frente a una multitud.
El selecto club de fans tuvo acceso a mercancía de Justin Bieber exclusiva que no estaría a la venta para el público general. Algunas ya han subido sus testimonios a redes sociales, asegurando que la noche fue mágica, teniendo a la música del canadiense como protagonista.