Aunque muchas celebridades desfilan cada año por su alfombra roja, también existen figuras que han sido vetadas o que, por decisión propia o controversias, han quedado fuera de este selecto círculo.
El caso más claro es el del expresidente estadounidense Donald Trump, quien es, hasta ahora, la única figura públicamente vetada del evento. La propia Wintour confimó en 2017 que nunca volvería a invitarlo, dejando en evidencia que la exclusividad del Met Gala también responde a criterios personales y editoriales de su organizadora.
Más allá de los vetos oficiales, hay celebridades que se han “autoexcluido” tras criticar abiertamente la gala. La actriz Tina Fey, por ejemplo, calificó el evento como un “desfile de idio...”, asegurando que no volvería a asistir. Es una línea similar, la cantante Demi Lobato describió su experiencia como negativa para su salud mental, lo que le alejó del evento durante años.
Otros nombres que han quedado fuera de la órbita del Met Gala por conflictos o declaraciones polémicas. El consultor de moda Tim Gunn habría sido excluido tras comentarios sobre Wintour, mientras que figuras como Lili Reinhart o Zayn Malik han criticado públicamente el evento, lo que ha generado dudas sobre futuras invitaciones.
También existen celebridades que si estar vetadas formalmente, han decidido no asistir por motivos personales o ideológicos. Es el caso de Jack Schlossberg, quien rechazó acudir en 2025 por el contexto social global, o de figuras que consideran el evento superficial o alejado de sus valores.