Más de tres décadas después de convertirse en una de las imágenes más reconocibles de Lady Di, el llamado “revenge dress” o “vestido de la venganza” de la princesa Diana vuelve a ser noticia. Sotheby’s anunció que la pieza será subastada en Nueva York el próximo 9 de diciembre de 2026, con una estimación de entre 150 mil y 300 mil dólares.
¿Por qué se le llama el “vestido de la venganza” de Lady Di?
El 29 de junio de 1994, Diana asistió a una gala organizada por Vanity Fair en la Serpentine Gallery de Londres. Esa misma noche se transmitió una entrevista televisiva del entonces príncipe Carlos con Jonathan Dimbleby, en la que reconoció haber sido infiel durante su matrimonio, aunque sostuvo que ocurrió después de que la relación se hubiera roto “irremediablemente”. Diana y Carlos llevaban separados desde 1992.
En lugar de mantenerse alejada de las cámaras, Diana apareció ante la prensa con un vestido negro de seda, corto, ajustado y con los hombros descubiertos, creado por la diseñadora Christina Stambolian. La princesa poseía la pieza desde hacía aproximadamente tres años, pero hasta entonces había considerado que era demasiado atrevida para usarla públicamente.
La elección contrastaba con los códigos más conservadores que habían caracterizado buena parte de su guardarropa como integrante de la familia real. Su exestilista Anna Harvey recordaría que aquella noche Diana simplemente quería verse espectacular. El resultado terminó eclipsando mediáticamente la entrevista de Carlos y la prensa comenzó a referirse al look como el “revenge dress”. Completó aquel histórico look con medias negras, zapatos Manolo Blahnik y su famoso choker de perlas con un gran zafiro.
Diana no volvió a lucir públicamente el vestido. En 1997, meses antes de su muerte, lo incluyó entre las 79 prendas que decidió subastar para recaudar fondos destinados a organizaciones contra el cáncer y el sida. Desde entonces permaneció en manos privadas.
Ahora, casi 30 años después de aquella venta, Sotheby’s volverá a poner la pieza bajo el martillo. Antes de llegar a Nueva York, el vestido realizará una gira de exhibición que incluirá Londres, Hong Kong y Ginebra, y una parte de los ingresos de la venta será destinada a NHS Lothian Charity en beneficio del Royal Edinburgh Hospital.