En el marco de Watches and Wonders Geneva 2026, Chopard reafirma su maestría en el arte del reloj-joya con los nuevos lanzamientos de su icónica colección L’Heure du Diamant: piezas que trascienden la medición del tiempo para convertirse en auténticos objetos de deseo.
Fiel a su herencia, la Maison fusiona Alta Relojería y Alta Joyería en cuatro nuevas interpretaciones en oro blanco ético de 18 quilates, donde el diamante no solo adorna, sino que define la arquitectura del diseño. Una delicada esfera de nácar enmarcada por un bisel floral engastado, versiones en ónice negro que juegan con el contraste entre luz y profundidad, revelan una estética sofisticada con tintes contemporáneos y espíritu vintage.
Más que relojes, L’Heure du Diamant propone una nueva forma de llevar el tiempo: íntima, brillante y profundamente femenina.
Una joya que da la hora: la doble naturaleza del saber hacer de Chopard
Combinando la experiencia relojera y la excelencia en la Alta Joyería, los delicados relojes con diamantes engastados ocupan un lugar esencial en la historia y en la identidad de la familia Scheufele, guardiana del desarrollo de Chopard desde hace generaciones. La colección L’Heure du Diamant encarna esta dualidad mezclando con maestría la visión contemporánea y el encanto vintage; los materiales duros y las formas suaves; la estética preciosa y la precisión.
Disponibles a lo largo de los años en una gran variedad de formas, entre las que se incluyen las siluetas redondas y en forma de cojín que se presentan en estas novedades, estos relojes-joya encarnan la armonía, la simetría y la creatividad duradera, perpetuando la artesanía que le valió a Karl Scheufele I el título de «Maestro de los relojes-joya».
Más allá del uso del oro y los diamantes, hay otro elemento estético que une a estas creaciones y es que rinden homenaje a la maestría de la Casa en el arte de las esferas.
Una obra maestra en miniatura inspirada por la naturaleza
Chopard enriquece este legado con una delicada creación animada por el movimiento de carga manual Chopard 10.01-C. Equipado con la indicación de horas y minutos, y garantizando una reserva de la marcha de 45 horas, este calibre fabricado internamente e introducido en 2024 mide tan solo 15,70 mm de diámetro y 2,90 mm de grosor, lo que lo convierte en uno de los movimientos mecánicos más compactos y finos del mundo. Desarrollado y elaborado íntegramente en los talleres suizos de la Casa, refleja el talento técnico y el espíritu innovador que caracterizan a Chopard.
Presentado en una caja redonda adornada con una esfera de nácar y un bisel engastado con diamantes y decorado con motivos florales, evoca las joyas de la misma colección. El reloj se combina con un brazalete «corteza» de oro blanco ético de 18 quilates, cuya textura sedosa y ergonómica es fruto de un saber hacer excepcional. Su diseño se inspira en la belleza vegetal: las vetas extremadamente finas dan al oro una presencia viva, confiriéndole una suavidad y una fluidez incomparables, fruto de una técnica orfebre artesanal perfeccionada por la familia Scheufele durante los años 1960.
Un juego de luces y sombras entre el ónice y los diamantes
El ónice, una noble variedad de la calcedonia, es muy apreciado como símbolo de fuerza y de estabilidad. Cuando se lleva sobre la piel irradia un aura de serenidad. Aparece en dos modelos de la colección L’Heure du Diamant, en el centro de unas cajas con forma redonda o de cojín enmarcadas por unos brillantes biseles engastados con diamantes.
Cuatro diamantes talla brillante marcan los índices cardinales, lo que mejora la legibilidad de la hora. Las agujas de oro blanco también están cubiertas con un pavé de brillantes, lo que añade un toque de luminosidad adicional al paso del tiempo.
La sofisticación estética se extiende hasta el corazón del reloj con el movimiento automático Chopard 09.01-C. Constituido por 148 componentes, garantiza una reserva de la marcha de 42 horas. Este calibre, sello distintivo de las colecciones de relojería femenina de Chopard, es sinónimo de maestría técnica e innovación, y refleja a la perfección la dualidad que define a L’Heure du Diamant: visión contemporánea y estilo vintage, fuerza y delicadeza, belleza y precisión.
Brazalete y esfera con motivo gallonado de oro: un legado reinventado
Una última interpretación en oro blanco completa la oferta de la colección añadiendo un nuevo aspecto a la historia de L’Heure du Diamant. Fiel a la estética de la colección, su silueta está coronada por un bisel engastado con diamantes talla pera. Su caja en forma de cojín se combina con una esfera de oro blanco finamente acanalada, cuya textura se prolonga sin interrupción al nuevo brazalete integrado de eslabones creando una continuidad visual armoniosa. Este brazalete flexible tiene su origen en una creación histórica de los talleres de la familia Scheufele en la década de los años 1960, reafirmando la larga experiencia de la Casa en el trabajo de los metales preciosos. La esfera está marcada por unas agujas negras de acabado mate, cuyas líneas nítidas y minimalistas ofrecen un contrapunto gráfico que garantiza una lectura fácil e intuitiva de la hora. Animado por el mismo movimiento que los modelos de ónice, el Chopard 09.01 C, este reloj ofrece una interpretación inédita de la mezcla de brillo, legado y meticuloso saber hacer que caracterizan a la colección.