Memo Ochoa también ha disfrutado de una segunda propiedad en Marbella, España, diseñada como un espacio vacacional para su esposa, Karla Mora, y sus tres hijos.
La residencia principal de Ochoa destaca por sus amplios espacios abiertos y un enorme jardín que funciona como cancha de entrenamiento y área de juegos para sus hijos. El exterior cuenta con árboles, vegetación cuidadosamente distribuida y una fuente ornamenta que aporta un ambiente de tranquilidad.
En el interior predominan los tonos tierra, acabados en madera y piedra, así como una decoración de estilo rústico-contemporáneo inspirada en la arquitectura mexicana. La iluminación cálida y los espacios abiertos fueron pensados para privilegiar la convivencia familiar y transmitir una sensación de serenidad.
Uno de los espacios más llamativos de la propiedad es el salón donde el arquero conserva gran parte de los trofeos, medalla y recuerdos obtenidos durante más de dos décadas como futbolista profesional. Junto a esta área también cuenta con un cuarto de entretenimiento, donde suele compartir tiempo con su familia, disfrutar de los videojuegos, una de sus aficiones.
Diversas publicadas especializadas en arquitectura y diseño estiman que la residencia de la Ciudad de México tiene un valor cercano a los 1.9 millones de dólares.