La compra de Charles Leclerc se suma a la tendencia entre pilotos de élite que invierten en embarcaciones de alto nivel como símbolo de estatus y descanso. El nuevo yate del piloto es un modelo Riva 82' Diva, una embarcación de alta gama valorada en aproximadamente 8 millones de dólares. Este tipo de yates destaca por su diseño italiano, acabados de lujo y prestaciones orientadas tanto al confort como a la velocidad en mar abierto.
La adquisición refuerza el vinculo de Leclerc con la marca Riva, ya que previamente se había reportado que el piloto posee otras embarcaciones de la misma firma, como el Riva 66 Ribelle y la Dolceriva “Monza”, este último adquirido en honor a su victoria en el Gran Premio de Italia. Estas embarcaciones suelen ser utilizadas por el piloto durante sus vacaciones en el Mediterráneo, especialmente en el entorno de Mónaco.
Con esta adquisición, Leclerc consolida su posición no solo como uno de los pilotos más destacados de la actualidad, sino también como una figura representativa del estilo de vida exclusivo que caracteriza a la élite de la Fórmula 1.