Cantante y compositora mexicana reconocida por su trayectoria dentro de la música cristiana contemporánea. Lluvia Richards formó parte de Un Corazón, agrupación nacida en Ciudad Juárez, y actualmente integra junto a su esposo, Steven Richards, el dúo ECCOS, proyecto con el que combina sonidos de pop alternativo, indie y música de adoración.
Multifacética y artística, son sinónimos que se quedan cortos ante la gran trayectoria de Lluvia, quien nos hizo el honor de adentrarnos a su lienzo. Una faceta poco conocida que –a pesar de venir de una familia artística– su caminar como pintora inició en la pandemia, en búsqueda de la paz en medio de la incertidumbre, Richards, encontró: Serenidad.
Fue un día en el que llegué a mi punto más bajo de crisis de ansiedad en la pandemia.
En medio del encierro que marcó el 2020, Lluvia nos contó que su esposo le regaló unas horas a solas para encontrar un poco de paz en medio del caos. Mientras él salió con sus dos pequeños — que entonces tenían 2 y 3 años — ella tomó un pincel… sin imaginar que ese momento daría inicio a algo mucho más grande.
Empecé a pintar, probar diferentes métodos y encontré un escape en la pintura. Pinté uno tras otro, mi casa se comenzó a llenar de pinturas.
No fue hasta que amigos suyos la incentivaron a lanzar a la venta Serenidad, su primera colección que nació desde la ansiedad, para encontrar su paz.
Abrazar al pincel sin miedo y debutar en el lienzo
En sus palabras rebosaba el agradecimiento hacia su esposo y sus amigos, quienes creyeron en su talento, aún cuando ella misma no lo hacía. Con miedo y nervios por ver lo que la gente pensaría de su nueva faceta artística.
En el primer día se vendieron 2 o 3 piezas. No es normal que se venda tan rápido en un debut.
Para ella, era importante que los colores neutros de su primera colección transmitieran paz. Fue ahí donde abrazó esta nueva faceta suya.
La libertad de poner sus propias reglas
Creando desde la libertad y sin afán de encasillarse, Lluvia Richards fue muy abierta al hablar de lo que ella considera un milagro. Después de recibir un diagnóstico médico que situaba sus posibilidades de fertilidad en 1%, escribió junto a su esposo la canción Música en el desierto. Cuatro meses después, quedó embarazada de su primer hijo.
He encontrado la paz en mi fe. Dios me ha regalado pintar y encontrar mucho propósito en el arte.
También fue vulnerable al confesar que constantemente siente la presión de hacer cosas únicas y con impacto. Sus batallas internas están en mantenerse fiel a sí misma, sin pensar en complacer al exterior.
¿Una nueva colección en camino?
Después de una pausa de años entre ella y el pincel, debido a la gran demanda que conlleva la industria musical, Lluvia nos confesó que ha tenido en la mira cómo será su regreso al lienzo. Actualmente radica en El Paso, Texas, en una antigua casa que perteneció a un veterano viudo de Estados Unidos.
Cuando llegó la primavera, me quedé en shock… cada vez que salía a mi patio había una flor nueva cada día.
Contó, con sorpresa en los ojos, que quedó maravillada al descubrir que, cuando una flor moría, tres días después una nueva aparecía con un color diferente. Para ella, aquello se convirtió en una alegoría y en una forma de empatizar con el antiguo dueño de la casa.
Me dio mucho sentimiento, una vecina nos contó que la obsesión de este señor era su jardín. Quiero hacer esta serie inspirada en ello.
Finalmente, compartió que su filosofía de vida consiste en encontrar la belleza en lo cotidiano, con la misión de hacer eco de aquello que ella encuentra bello. Agradecemos la honestidad y apertura de la inigualable Lluvia Richards, sin duda, lo mejor está por venir.