Céline Dion cumplió la promesa de volver a los escenarios. La noche del 12 de septiembre, la cantante canadiense protagonizó uno de los regresos musicales más esperados al presentarse en la Plenitude Arena, en Nanterre, a las afueras de París, para ofrecer su primer concierto completo en más de seis años.
La emoción apareció desde los primeros minutos. Dion abrió el espectáculo con “On ne change pas” y no pudo contener las lágrimas ante el recibimiento del público. “Hice una promesa de regresar y de volver a estar sobre el escenario”, expresó durante la noche, antes de asegurar que estaba ahí para cantar por su público, por ella misma y “por la vida”.
El concierto se convirtió en un recorrido por algunas de las canciones más importantes de su carrera. “Because You Loved Me”, “The Power of Love”, “I’m Alive”, “It’s All Coming Back to Me Now”, “All by Myself” y “My Heart Will Go On”, el inolvidable tema de Titanic, formaron parte de una noche de más de dos horas.
Más allá de la nostalgia, el espectáculo tuvo un significado especial por todo lo que Dion ha atravesado. En 2022, la artista reveló públicamente que había sido diagnosticada con síndrome de la persona rígida, un raro trastorno neurológico que provoca rigidez muscular y espasmos y que llegó a poner en duda su posibilidad de volver a cantar en vivo.