La heredera al trono español dejó atrás su característico cabello completamente lacio para apostar por una melena con ondas naturales, volumen y un acabado mucho más fresco. Durante su aparición junto a sus padres y a su hermana, Leonor mostró una imagen más relajada y acorde con la temporada.
Su cabello, con suaves ondas de efecto playero y ligeros reflejos aclarados por el sol, aportó movimiento y un aire juvenil a su imagen, alejándose del peinado liso que había caracterizado la mayoría de su actos oficiales.
Además del peinado, la princesa optó por un maquillaje muy natural, con tonos suaves y un acabado luminoso que complementó su nuevo estilo veraniego.
El cambio de look llegó durante las vacaciones estivales de la Familia Real en Mallorca, donde cada año participan en diversos compromisos institucionales. Para la recepción en Marivent, Leonor eligió un conjunto combinado con sandalías doradas, reforzando una imagen mucho más informal que la vista en sus compromisos militares y oficiales.