En un ambiente de respeto y recogimiento, los Reyes de España, junto a la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, asistieron hoy al sepelio de la Princesa Irene de Grecia, que tuvo lugar en la Catedral Metropolitana de Atenas, tras su fallecimiento el pasado 15 de enero a los 83 años de edad.
La ceremonia contó con una significativa presencia de miembros de la realeza y familiares, quienes rindieron homenaje a la vida y trayectoria de Irene, recordada por su compromiso con causas sociales y su dedicación a la familia real helénica.
Entre los asistentes destacaron la Reina Sofía, visiblemente conmovida, así como sus nietas y otros representantes de las casas reales europeas. La emotividad estuvo presente durante toda la misa, marcada por momentos de silencio y respeto ante la memoria de la princesa.
Al concluir los oficios religiosos en la catedral, el cortejo fúnebre se dirigió al Cementerio Real del Palacio de Tatoi, donde se realizó el entierro en intimidad, en presencia de sus seres más cercanos. El fallecimiento de la Princesa Irene de Grecia ha sido recibido con respeto internacional, y su sepelio queda como un acto de despedida digno de una figura emblemática dentro de la realeza europea.