Con paisajes espectaculares, gastronomía de primer nivel y actividades para todas las edades, este resort se ha convertido en el lugar perfecto para combinar aventura, descanso y experiencias memorables.
Nuestra base fue Pendry Park City, hotel de la cadena Montage situado en el corazón de Canyons Village. Desde ahí, todo queda a pocos pasos: remontes, restaurantes, tiendas y algunas de las mejores vistas de la montaña.
Primer paso: prepararse para la nieve
El primer día lo dedicamos a algo esencial cuando visitas un destino de ski: rentar el equipo. Lo más recomendable es hacerlo con anticipación enviando tus datos, talla de bota y nivel de esquiador. Si eres principiante, también es buena idea reservar clases desde antes para aprovechar al máximo tu tiempo en la montaña.
Un dato importante es que Park City forma parte de Epic Pass, una membresía que permite acceder a distintas montañas alrededor del mundo, entre ellas Vail y Whistler. Para quienes disfrutan explorar diferentes pistas, el pase abre la puerta a más de 90 resorts, muchos con acceso sin restricciones.
La primera noche: sabor japonés en la montaña
Después de dejar todo listo para el día siguiente, cenamos en KITA, un restaurante japonés estilo grill que destaca por su ambiente sofisticado y su excelente selección de platillos.
Días de ski en Canyons Village
Cuando se trata de ski, madrugar es parte de la experiencia. Park City está compuesto por tres áreas principales: Canyons, Park City y Deer Valley, cada una con diferentes niveles de dificultad y paisajes espectaculares. Nosotros esquiamos en Canyons Village, ideal tanto para quienes buscan pistas largas como para quienes quieren disfrutar el entorno con más calma.
Para el almuerzo elegimos algo casual: Red Tail Grill, justo debajo de la montaña, perfecto para recuperar energía antes de regresar a las pistas.
Después de un largo día en la nieve, la cena fue en Handle, uno de los restaurantes más populares de la zona. Su ambiente vibrante y su cocina contemporánea lo convierten en una parada obligada.
El segundo día volvimos a la montaña para seguir esquiando, aunque Park City ofrece muchas más experiencias. Entre las más populares están el snowmobiling o los paseos en dog sledding, ideales para quienes buscan un toque diferente de aventura.
Para comer bajamos a Legends Bar & Grill, un restaurante con ambiente familiar y relajado, perfecto para recargar energías antes de continuar el día.
Arte, historia y la famosa Main Street
Más allá del ski, Park City también destaca por su vida cultural. Una visita a la histórica Main Street es imprescindible: boutiques, tiendas especializadas, bares, cafés y restaurantes llenan esta calle con arquitectura de estilo minero.
El arte tiene un papel importante en la ciudad. Aquí se celebra el reconocido Sundance Film Festival, además de contar con múltiples galerías, teatro y espacios culturales como el Park City Museum, que cuenta la historia de la región.
Cena en la montaña: una experiencia inolvidable
Para sumergirnos completamente en el espíritu aventurero, vivimos una de las experiencias más especiales del viaje: Viking Yurt Dining Experience.
Después de que cierra la montaña, te transportan durante unos 25 minutos en un snowcat hasta una cabaña en la montaña. Ahí, dentro de un yurt, se disfruta una cena de seis tiempos de inspiración nórdica. Entre nieve, velas y vistas espectaculares, la experiencia se siente completamente fuera de lo cotidiano.
Diversión para todas las edades
El tercer día visitamos Woodward Park, donde probamos el Tubing Park. Deslizarse en llantas sobre la nieve puede sonar simple, pero es increíblemente divertido. Hay siete líneas diferentes, incluidas las más largas de Utah con 1,200 pies de recorrido, lo que lo convierte en una actividad imperdible para niños y adultos.
Otro lugar icónico es el Utah Olympic Park, construido para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002. Empezamos visitando el Alf Engen Ski Museum y el George Eccles 2002 Winter Olympic Games Museum, ambos gratuitos y dedicados a contar la historia de los atletas olímpicos y su legado.
El parque también alberga un centro de entrenamiento, el Nordic Ski Jump más alto del mundo y una de las pistas de slide más rápidas.
Una dosis de adrenalina: bobsled olímpico
Entre las experiencias más emocionantes está el Winter Bobsled Experience. Un piloto profesional conduce el trineo por la misma pista utilizada durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake 2002.
La actividad está disponible para mayores de 13 años y el bobsled alcanza velocidades considerables, por lo que definitivamente no es para personas sensibles a la adrenalina.
Un final gastronómico por Main Street
Para cerrar el viaje con broche de oro, hicimos un Progressive Dinner por Main Street, una forma divertida de probar varios restaurantes en una sola noche.
La ruta gastronómica comenzó con aperitivos en The Flying Sumo, continuó con el plato fuerte en Kaneo Mediterranean Lounge y terminó con postre en Firewood.
Una despedida perfecta para un destino que combina aventura, gastronomía y cultura en un entorno natural espectacular.
Descubre más sobre este increíble destino en sus redes sociales:
@pcski
@epicpass_esp
@visitparkcity