Los paisajes naturales, las localidades históricas y los escenarios rurales son parte esencial de la atmósfera de Al este del Edén, la adaptación televisiva de la novela de John Steinbeck que lleva a la pantalla una historia familiar marcada por los secretos, las rivalidades y la búsqueda de identidad.
Aunque la novela está ambientada en California, la producción de Netflix tuvo que buscar otros escenarios porque el valle de Salinas ya no conserva el aspecto de la época, entonces, ¿dónde se rodó Al este del Edén? Aquí tienes todo lo que hay que saber sobre las localizaciones reales de rodaje, incluyendo por qué la producción no tuvo lugar en California.
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Las hermosas locaciones de Al este del Edén en Nueva Zelanda
La serie de Netflix se filmó principalmente en la Isla Sur de Nueva Zelanda, elegida por sus paisajes naturales y su arquitectura victoriana, de acuerdo con el diseñador de producción Grant Major, la región ofrecía montañas, lagos, ríos y nieve, mientras que Zoe Kazan destacó sus escenarios ideales para recrear el valle de Salinas de principios del siglo XX.
Oamaru, en Otago
Las escenas que transcurren en Salinas, incluida la llegada de Cathy Ames (Florence Pugh) y Adam Trask (Christopher Abbott) a California, se filmaron en Oamaru, una pequeña localidad de la región de Otago, Nueva Zelanda.
Su distrito histórico victoriano conserva edificios de piedra y fachadas antiguas que permitieron transportar la historia a la California de principios del siglo pasado: “Cuenta con un barrio histórico que se ha conservado de manera extraordinaria”, explicó Grant Major, diseñador de producción.
Cordillera Hawkdun en Otago
Las escenas de la granja de la familia Trask, ubicada en el valle de Salinas dentro de la historia, se filmaron en las estribaciones de la cordillera Hawkdun, en la región de Otago, en la Isla Sur de Nueva Zelanda.
Este lugar ofrecía el paisaje seco, amplio y prácticamente intacto que la producción necesitaba para recrear el entorno rural de la época, sin elementos modernos que tuvieran que eliminarse mediante efectos especiales.
Sin embargo, llegar hasta la granja no fue tan sencillo: el reparto y el equipo tuvieron que atravesar hierba que les llegaba hasta la cintura para alcanzar el lugar de rodaje.
Devonport en Auckland
En la Isla Norte, el suburbio costero de Devonport, en Auckland, también formó parte del rodaje. Sus viviendas históricas y sus calles residenciales sirvieron para completar la recreación de la California de comienzos del siglo XX.
Entre los espacios utilizados se encuentra una casa de principios del siglo pasado que fue adaptada para la producción.