Destinos como el Parque Nacional del Serengeti, la Reserva Nacional Masái Mara o el Delta del Okavango, con considerados entre los mejores del mundo por su abundancia de fauna salvaje, paisajes únicos y experiencias inmersivas en la naturaleza. En general, un safari incluye transporte en vehículos 4x4, gúías especializados, alojamiento y acceso a parques naturales, lo que lo convierte en un viaje integral.
Uno de los destinos más icónicos es el Parque Nacional de Serengeti, famoso por la Gran Migración de millones de ñus y cebras, considerada uno de los espectáculos naturales más importantes del planeta. Este lugar ofrece safaris fotográficos, recorridos guiados y alojamientos que van desde campamentos hasta lodges de lujo. El costo promedio de un safari en Tanzania puede oscilar entre aproximadamente 770 y más de 3,000 dólares por persona, dependiendo del nivel de lujo y la temporada, sin incluir vuelos internacionales.
Otro destino destacado es la Reserva Nacional Masái Mara, conocida por su alta concentración de grandes felinos como leones y guepardos, así como por su papel clave en la migración anual. Aquí, los visitantes pueden disfrutar de safaris en globo aerostático, visitas culturales a comunidades masái y recorridos en la sabana abierta. Los precios en Kenia son similares a los de Tanzania, con safaris que van desde unos 770 hasta más de 3,400 dólares por persona según el tipo de experiencia.
Finalmente, el Delta del Okavango representa una opción más exclusiva y de lujo, caracterizada por safaris en canoa (mokoro), alta privacidad y menor afluencia de turistas. También destacan lugares como el Parque Nacional Kruger, ideal para principiantes por su infraestructura, o Parque Nacional Etosha, famoso por sus paisajes desérticos.