Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 cerraron con un medallero que volvió a poner en evidencia a las potencias tradicionales en los deportes de invierno.
Noruega terminó encabezando la lista con 41 medallas, 18 de ellas de oro, reafirmando su dominio en disciplinas como el esquí de fondo y el biatlón.
En el segundo puesto en el medallero está Estados Unidos, que protagonizó una de sus mejores actuaciones en los Juegos Olímpicos de Invierno al sumar 33 medallas: 12 oros, 12 platas y 9 bronces. El aporte femenino fue determinante, ya que ocho de los 12 títulos olímpicos fueron conquistados por mujeres, confirmando el crecimiento del alto rendimiento en disciplinas como hockey, snowboard, esquí alpino y patinaje de velocidad. El equipo estadounidense firmó un hecho histórico en hockey sobre hielo al coronarse campeón tanto en el torneo masculino como en el femenino, un doble oro que se convirtió en uno de los momentos más significativos de esta edición de los Juegos Olímpicos.
Italia, como país anfitrión tuvo un desempeño impresionante al alcanzar 30 medallas, encabezadas con 10 de oro, con resultados sobresalientes en esquí alpino y patinaje artístico. Las ciudades sede, Milán y Cortina d’Ampezzo fueron el escenario perfecto y emblemático para varias finales de alto nivel. Por detrás de los tres primeros lugares, se situaron Alemania y Países Bajos, con consistentes apariciones en deportes tanto de pista como de deslizamiento.
Milán-Cortina 2026 también sobresalió por nuevos récords olímpicos en patinaje de velocidad y diferentes pruebas de esquí alpino. La edición italiana reafirmó el liderazgo histórico de Noruega en el ámbito invernal, pero al mismo tiempo dejó en claro que cada vez, las disciplinas invernales están más equilibradas y el protagonismo femenino continúa ganando terreno en el escenario olímpico.