La eliminación siempre duele, pero esta vez el sentimiento fue distinto. México cayó 3-2 ante Inglaterra en un partido vibrante, pero abandonó la Copa del Mundo con la frente en alto y después de firmar una actuación que ya ocupa un lugar especial en la historia del futbol mexicano. No fue solo por el resultado, sino por todo lo que construyó a lo largo del torneo.
Fase de grupos
El equipo de Javier Aguirre consiguió algo que ninguna otra Selección Mexicana había logrado, cerrar la fase de grupos con nueve puntos de nueve posibles, terminando como líder del Grupo A tras vencer a Sudáfrica, Corea del Sur y Chequia. Además, México no recibió un solo gol durante la fase de grupos, consolidándose como una de las defensas más sólidas del torneo y confirmando el trabajo colectivo que caracterizó al equipo.
Gilberto Mora
El Mundial también marcó el nacimiento de una nueva figura. Gilberto Mora, con apenas 17 años, rompió récords al convertirse en el futbolista mexicano más joven en debutar y ser titular en una Copa del Mundo, demostrando personalidad en el escenario más importante del futbol internacional.
Julián Quiñones vivió el mejor torneo de su carrera con la Selección
El delantero terminó con cuatro goles, además de ser el primer gol del Mundial 2026, convirtiéndose en el máximo anotador de México en esta edición y entrando al Top 4 de goleadores históricos del Tri en Copas del Mundo, además de consolidarse como una de las grandes figuras del campeonato para el conjunto nacional.
Homenajear la historia
Guillermo Ochoa disputó su sexto Mundial, una marca inédita para un futbolista mexicano, y recibió un emotivo reconocimiento de la afición en el Estadio Ciudad de México, cerrando otro capítulo de una de las carreras más importantes en la historia del Tricolor.
Y aunque el sueño terminó en los dieciseisavos de final, México vendió muy cara la derrota. El Tri puso contra las cuerdas a una Inglaterra candidata al título y peleó hasta los últimos minutos en un inolvidable 3-2 que dejó claro que la diferencia con las potencias ya no parece tan lejana.
Todo comenzó con un "¿Y si sí?” que terminó convirtiéndose en la ilusión de todo un país. Porque más allá del marcador final, esta generación volvió a hacer creer a millones de mexicanos que el futbol nacional puede competir con cualquiera. No perdimos igual; México encontró una identidad, recuperó la esperanza y demostró que el futuro ya comenzó.