FOTOS: GRACIELA MAURI
Hay historias de amor que tardan años en construirse, y otras que, desde el primer instante, parecen destinadas a suceder. Para esta pareja, bastó una mirada para saber que estaban frente a alguien que cambiaría su vida para siempre. Entre planes de boda, nuevos proyectos y una complicidad innegable, ambos nos hablan de su relación construida desde los sentimientos, la admiración y el dinamismo propio de su juventud.
¿Cómo se conocieron y qué recuerdan de esa primera impresión?
K: Es una historia muy bonita. Siempre digo que fue como en las películas. Nos vimos y fue así de: “Ya, me caso”.
M: La vi entrando a la reunión en la que estábamos, y ella venía con un amigo mío. Hay momentos en los que conoces a alguien y dices: “Es aquí”. Cuando la vi con él, pensé que no podía hacer nada... hasta que después descubrí que era su primo y que, efectivamente, tenía una oportunidad.
K: Sí, fue amor a primera vista.
M: Absolutamente.
¿Cómo fueron sus primeras citas?
M: La primera fue maravillosa.
K: Fue muy divertida porque, según él, tenía todo perfectamente planeado. Me dijo: “Te voy a llevar a un lugar increíble”, y cuando llegamos... no existía. Después buscó otra terraza padrísima y también estaba cerrada. Terminamos en el Four Seasons sobre Reforma, y honestamente fue perfecto. Acababa de llegar a México y no conocía mucho la ciudad, así que terminé teniendo un tour nocturno por Reforma. Recuerdo ver la ciudad iluminada y pensar que todo era mágico.
Michael, ¿qué fue lo que te hizo pensar, “quiero compartir mi vida con Karena”?
Compartimos muchos valores, sueños, ilusiones y maneras de pensar. Siento que hacemos un equipo muy bonito, y me encanta que Karena siempre vaya un paso adelante de mí. Creo que las relaciones están creadas justo para crear, para poner cosas en el universo que antes no había. Y con Karena encontré todo eso y más. Nos divertimos muchísimo juntos, viajamos increíblemente y entendemos a la perfección el trabajo del otro.
Considero que lo que más nos ha unido es que nunca hemos dejado de jugar. Todo lo vamos compartiendo: el trabajo, los viajes, los proyectos, los sueños, y eso mantiene viva la relación.
Karena, ¿cuándo sentiste que él era “la persona especial”?
Creo que es en las cosas más cotidianas donde realmente te enamoras de alguien. Cuando ya conoces tanto a una persona que sabes qué está pensando sin que te lo diga, o simplemente la miras y entiendes perfectamente cómo se siente. También considero que el amor está en elegirte todos los días. En seis años pasan muchísimas cosas; hay momentos increíbles y otros difíciles, pero justamente eso es lo que te une. Lo eliges todos los días y dices: “Ok, quiero pasar mi vida contigo”.
Toda relación tiene etapas distintas, ¿cuál dirían que fue el momento que más los fortaleció como pareja?
K: Pienso que cuando pasas por momentos difíciles individualmente y el otro está ahí, es cuando eres pareja. Es un “aquí estoy para apoyarte”, y realmente eso es el amor. Cuando te eliges no solamente por los triunfos, sino también por los momentos complicados, ver que alguien realmente te sostiene y te apoya es muy bonito.
M: Totalmente. Pero también creo que nuestras vidas están en constante cambio, y eso es positivo. Nunca entramos en una rutina, y siento que eso es lo que más me enamoró de Karena, de hecho. Hace poco estábamos cenando con unos amigos y le dije a medianoche: “Vámonos a Acapulco ahorita”. Llegamos a la casa, hicimos maletas y nos fuimos. Ese tipo de experiencias forman parte de nuestro universo: arte, música, movimiento, charlas, silencios y el saber escucharnos.
Al vivir una relación tan pública, ¿cómo protegen su espacio personal y mantienen su conexión real lejos de las redes sociales?
M: No somos unos artistas que vivan en el boca a boca [...], siento que vivimos mucho en nuestro espacio, y honestamente, nunca nos cuidamos respecto al qué dirán. Somos lo que somos.
K: Igualmente creo que cuando proyectas amor y una relación bonita, lo único que recibes de la gente es admiración y comentarios positivos. Lo que compartimos de nosotros son puras cosas lindas, y eso es lo que recibimos de la gente.